Estados Unidos pidió a su embajador en Brasil, Thomas Shannon, que vuelva a Washington para asumir temporalmente la Subsecretaría de Estado para Asuntos Políticos, que supervisa, entre otras, la Subsecretaría adjunta para América Latina.

Según adelantaron fuentes del Departamento de Estado a EFE, Shannon ejercerá como "número tres" en funciones mientras se obtiene la confirmación en el Senado de la nominada por el presidente, Barack Obama, Wendy Sherman.

Este cargo lo ocupaba hasta ahora Bill Burns, quien con más de 30 años de experiencia en diferentes cargos del Gobierno, ha sido nombrado subsecretario de Estado y ha pasado a ser el "número dos" de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

La subsecretaría de Estado para Asuntos Políticos es responsable de gestionar el "día a día" de los asuntos regionales y bilaterales, y se encarga de supervisar las oficinas regionales, como la subsecretaría de Estado adjunta para América Latina, cargo que Shannon ocupó entre 2003 y 2009 y que está vacante desde que Arturo Valenzuela anunciara su marcha el pasado mayo.

La vuelta de Shannon demuestra que es considerado un hombre de confianza en el Departamento de Estado y también que Estados Unidos puso un hombre fuerte al frente de una legación importante en un país con el que Estados Unidos quiere estrechar lazos sobre todo en materia energética y económica.

Shannon ingresó al Servicio Diplomático en 1984 y prestó servicios como asesor especial del presidente George W. Bush y como director principal de asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad de la Casa Blanca entre 2003 y 2005.

Fue nombrado secretario de Estado adjunto para Latinoamérica en 2005 con la Administración del presidente republicano George W. Bush, cargo que ocupó hasta 2009, con el Gobierno del presidente demócrata, Barack Obama.

La vuelta de Shannon será temporal y, pese a la vacante al frente de los asuntos latinoamericanos, no hay indicios de que el diplomático quiera volver al puesto. La Casa Blanca analiza posibles candidatos aunque todavía no ha transcendido ningún nombre.

El Departamento de Estado espera la confirmación de Sherman en las próximas semanas, puesto que ya ha realizado todas las audiencias previas necesarias para la confirmación, aunque el Senado todavía no lo tiene en agenda puesto que está en su receso estival.

No obstante, según apunta la revista Foreign Policy, Sherman todavía tendrá que superar la oposición de algunos senadores republicanos que mantienen algunas dudas sobre su idoneidad para el cargo.

Una es que fue consejera y coordinadora de política para Corea del Norte en la época de la exsecretaria de Estado Madeleine Albright y temen que refuerce los incipientes acercamientos del presidente Barack Obama al diálogo con los norcoreanos, a lo que los republicanos se oponen.