El gobierno del presidente Barack Obama calificó de terrorista a un alto comandante de la insurgencia en Afganistán, una medida que congela los bienes que podría tener en Estados Unidos y prohibe a los estadounidenses hacer negocios con él.

El Departamento de Estado dijo que Mullah Sangeen Zadran es el gobernador de facto de la provincia de Paktika, en el sureste de Afganistán, y un comandante de la red Haqqani.

En un comunicado, la dependencia dijo que Sangeen dirige a combatientes durante ataques y ha ayudado a centenares de combatientes extranjeros a entrar en Afganistán. También lo ligó a explosiones de bombas y secuestros de afganos y extranjeros en la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán.

Sangeen también fue declarado terrorista por Naciones Unidas, lo cual significa que podría ser sujeto a una prohibición de viaje global, una congelación de sus bienes y un embargo de armas. La red Haqqani tiene ligas tanto con al-Qaida como con el Talibán, y se ha convertido en una de las más grandes amenazas a la estabilidad de Afganistán.

"Estas acciones ayudarán a cortar el suministro de asistencia financiera y otros tipos de ayuda a este peligroso individuo", dijo el Departamento de Estado.

Sangeen parece ser el mismo individuo que la coalición internacional encabezada por Estados Unidos dijo haber matado en un operativo en 2007. La coalición dijo en ese momento que Sangeen era el subcomandante de Siraj Haqqani y que era responsable de explosiones de bombas colocadas en las carreteras y otros ataques.

El Departamento del Tesoro calificó a otros cuatro individuos de terroristas sujetos a sanciones.

Entre ellos está Umar Patek, un sospechoso de los ataques terroristas de 2002 en Bali que mataron a 202 personas. Patek fue capturado hace seis meses el la misma ciudad donde fue ejecutado Osama bin Laden en el noroeste de Pakistán, y fue regresado a Indonesia bajo fuerte seguridad para enfrentar juicio.