Nathan Byrd era famoso por su valentía, era un tramoyista que realizaba trabajos que nadie más deseaba, pero sólo una cosa le asustaba: la calidad del techo que cubría el escenario de la feria estatal de Indiana.

"Todo el tiempo decía que le daba pavor", dijo Randy Byrd, su hermano mayor.

Byrd estaba trabajando seis metros (20 pies) sobre el escenario el sábado por la noche cuando una ráfaga entre 96 y 113 kilómetros por hora (60 y 70 millas por hora) derribó el techo y el andamiaje metálico que sostenía luces y equipo. El escenario se derrumbó sobre los asistentes que esperaban un concierto del grupo country Sugarland.

Byrd y cuatro personas más murieron por el accidente. Otras 25 continuaban hospitalizadas el lunes.

Cuando la feria reabrió el lunes, los investigadores y familiares de los muertos y heridos trataban de responder varias preguntas en medio del dolor: ¿La estructura era segura? ¿Por qué no evacuaron a miles de asistentes? ¿Se pudo hacer algo para prevenirlo?

Las autoridades de la feria estatal no han dicho si el escenario y el aparejo fueron inspeccionados antes del espectáculo del sábado. El vocero de la feria Andy Klotz dijo en un principio que la oficina del jefe de bomberos del estado era responsable de las inspecciones, pero se retractó el lunes argumentando que no estaba seguro de quién era esa responsabilidad.

Un vocero del Departamento de Seguridad de Indiana dijo que ni el jefe de bomberos ni las autoridades de su departamento realizan esas inspecciones y que la ciudad no tiene la autoridad para revisar objetos en propiedades estatales.

"Sí contamos con requisitos para estructuras temporales dentro de la ciudad y tenemos nuestros requisitos para permisos", dijo Kate Johnson, vocera del Departamento de Aplicación de Códigos de Indianápolis. "Pero en esta situación no tenemos esa autoridad porque es una propiedad del estado".

Mientras investigan, los inspectores de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Indiana revisarán el clima y cualquier falla en el diseño estructural del escenario, entre otras cosas, según expertos.

Otro asunto bajo escrutinio es si los organizadores respondieron con suficiente rapidez ante los pronósticos de la tormenta que se aproximaba, especialmente porque otro concierto que se realizaba cerca fue cancelado por el mal clima.

A 24 kilómetros (15 millas) al norte en el suburbio de Fishers, cerca de 6.700 personas que asistían a una presentación de la Orquesta Sinfónica de Indianápolis fueron evacuadas del Anfiteatro Conner Prairie.

Tom Ramsey, el vicepresidente y gerente general de la orquesta dijo que el grupo suele revisar información de una compañía privada especializada en clima y también se asesora con el Servicio Meteorológico Nacional para darle a los asistentes al menos 30 minutos para ir hacia a su vehículo si hay amenazas de mal clima.

"Nos dimos cuenta de que había una tormenta con algo de rayos hacia el sur. Una vez que lo vimos tomamos la decisión de parar el concierto y enviar a todos a sus autos", dijo.

En la feria, los asistentes y otros testigos dijeron que un anunciante les informó que habría mal clima, pero no se les indicó que se retiraran de la zona.

Las autoridades de la feria dijeron que el escenario que se derrumbó es colocado al comienzo de la misma para que los artistas puedan colocar sus propias luces y otro equipo. El techo se puede levantar o bajar de acuerdo al tipo de espectáculo.

El propietario de Mid-America Sound Corp., la empresa que instaló el aparejo en Indianápolis, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.

Las indicaciones para las empresas de espectáculos no mencionan específicamente cómo deben reaccionar los organizadores cuando un fenómeno repentino de clima adverso afecta un espectáculo al aíre libre en un escenario temporal, pero sí señalan que se debe contar con un plan de seguridad.

"Tienes que saber qué hacer si algún evento de clima extremo surge y supera las especificaciones de diseño que tienes. ¿Cuál es tu plan de operación? ¿Cómo pueden sacar a la gente? ¿Cómo se baja el techo?", dijo Karl Ruling, gerente de estándares técnicos de PLASA, una asociación comercial de empresas que instalan equipos para espectáculos.

"Obviamente así no fue como lo planearon", dijo. "Sino que así fue como terminó mal".

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Coyne reportó desde South Bend, Indiana.