Cuatro guardas de seguridad murieron y ocho más resultaron heridos en un ataque suicida talibán y posterior tiroteo perpetrados contra una compañía de seguridad en la provincia afgana de Kandahar (sur), informó hoy a Efe una fuente policial.

Tres insurgentes intentaron penetrar anoche en la sede de la compañía Supreme Group, que participa en tareas de apoyo logístico para las tropas internacionales desplegadas en Afganistán, dijo a Efe el jefe de la Policía en Kandahar, Mohammad Salim Ihsas.

El primero de ellos hizo estallar una carga explosiva en el vehículo que conducía a las puertas de la compañía en torno a las 21.00 horas locales del lunes (16.30 GMT de ayer) y los otros dos iniciaron un tiroteo dentro del recinto.

"Cuatro guardas de la firma murieron y ocho resultaron heridos en el tiroteo, que duró 45 minutos, y los dos atacantes fueron muertos por la Policía", dijo Ihsas.

El ataque fue reivindicado por un portavoz talibán, Mohamed Yusuf Ahmadi, quien dijo a Efe que "docenas" de los guardas murieron en el transcurso del combate.

La sede de la compañía, de propiedad privada, está situada en las cercanías del aeropuerto militar de Kandahar, donde hay desplegados cientos de soldados de las tropas internacionales.

Kandahar, en el sur de Afganistán, es uno de los bastiones tradicionales de los insurgentes talibanes, que intentan derrocar al Gobierno afgano y lograr la salida inmediata del país de los en torno a 133.000 soldados extranjeros desplegados en el mismo.

En la estratégica capital provincial, Kandahar, un grupo de hombres armados mataron hoy a tiros a una empleada del Ministerio de Trabajo, Razia, en un ataque en el que resultó herido el conductor de la víctima, dijo a Efe un portavoz regional, Zalmay Ayubi.

Los talibanes se oponen a que las mujeres participen en actividades laborales, y, de forma más genérica, han amenazado en el pasado con cometer ataques contra trabajadores de la administración y quienes colaboren con las tropas extranjeras.