Senadores de diferentes partidos comenzaron a movilizarse para respaldar a la presidenta Dilma Rousseff en su campaña por erradicar prácticas de corrupción en el gobierno brasileño, en momentos que su "limpieza ética" amenaza con desarticular su base de sustentación legislativa.

Entre tanto, el ministro de Turismo, Pedro Novais, y el nuevo ministro de Transportes, Paulo Sergio Passos, eran esperados el martes en el Congreso para explicar las denuncias que han estremecido las dependencias a su cargo.

Los legisladores iniciaron la movilización de respaldo a Rousseff esta semana para impedir que la presión de los partidos afectados por destituciones en altos cargos públicos obliguen a la mandataria a dar marcha atrás en la depuración del gobierno.

La semana pasada, la policía arrestó a 35 personas ligadas a un desvío millonario de fondos del Ministerio de Turismo, entre ellos el secretario ejecutivo (viceministro) del ramo, Federico da Silva Costa, así como otros altos funcionarios y empresarios.

El senador opositor Randolfe Rodrigues, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad, lamentó que millones de reales de recursos públicos fueron robados cuando pudieron haber dinamizado el turismo en el remoto estado amazónico de Amapá, para el cual estaban destinados los fondos de ese ministerio.

"Aquí estamos mandando un mensaje a la presidenta Dilma: cuente con nosotros, haga la limpieza. Cuente con nosotros para, si fuera necesario, ir a las calles a movilizar al pueblo brasileño", manifestó Rodrigues la noche del lunes en el plenario del Senado. "No se someta al chantaje, sométase a la confianza del pueblo brasileño que está a su lado".

Tal manifestación se produjo en momentos que medios de prensa dieron cuenta de movilizaciones de dirigentes políticos por tomar represalias contra la presidenta por sentir que sus partidos están siendo perjudicados por la campaña contra la corrupción.

El sitio de internet Congreso en Foco publicó la semana pasada que jerarcas del Partido Movimiento Democrático Brasileño, el más grande de la coalición de gobierno, se reunieron para discutir cómo enviar una señal a Rousseff de que estaban disconformes con las acciones contra la corrupción.

Ese partido controla el Ministerio de Turismo y el de Agricultura, señalado también como foco de sobornos y otras irregularidades en la adjudicación de contratos.

El jueves de la semana pasada, un día después de los arrestos en el Ministerio de Turismo, diputados del PMDB se organizaron para bloquear cualquier votación en la Cámara de Diputados, en una señal de fuerza frente al gobierno.

La disconformidad en la base aliada de Rousseff comenzó en julio, cuando una veintena de funcionarios fueron destituidos del Ministerio de Transportes, al revelarse un esquema de sobornos y sobrefacturamiento de obras.

El ministro del ramo, Alfredo Nascimento, renunció al cargo por el escándalo y reasumió como senador, mientras su Partido de la República se distanció de la coalición de gobierno.

Aún así, una encuesta de opinión divulgada el martes dio cuenta de que Rousseff cuenta con respaldo popular en su cruzada contra la corrupción, con 79,2% de las personas que dijeron estar informadas del tema a favor de la acción de la gobernante.

La consulta del instituto Sensus consultó a 2.000 personas del 7 al 12 de agosto, en plena discusión sobre los escándalos, y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

La movilización de apoyo a Rousseff fue iniciada por un senador independiente del PMDB, Pedro Simon, quien alertó sobre los intentos de "chantaje" contra la presidenta por parte de los partidos que la apoyan.

"Presidenta, investigue lo que tiene que investigar. Continúe con grandeza, con responsabilidad, con seriedad, con magnitud, con espíritu republicano, pero continúe", apeló Simón, quien reclamó que los dos antecesores de Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Fernando Henrique Cardoso (1994-2002) evitaron erradicar la corrupción.

Lo apoyó otro senador independiente, Cristovam Buarque, del Partido Democrático Laborista, quien abogó por investigaciones profundas para erradicar la corrupción.

"Es importante poner a los corruptos en la cárcel, y más importante que eso es no tener ningún corrupto en ningún gobierno", destacó Buarque.