Las duras medidas de Alabama contra inmigrantes que están sin permiso en el país no han impedido que los padres hispanos envíen a sus hijos a las escuelas públicas, dijeron educadores.

Opositores a la ley dijeron que temen una salida masiva de niños de habla hispana debido a una cláusula que exige que los educadores determinen el estado migratorio de los estudiantes.

Pero los sistemas educativos verificados por la AP en razón de su enorme matrícula de hispanos dijeron que eso no está sucediendo. Señalaron que no han visto un decremento en el número de estudiantes hispanos en los primeros días del nuevo año académico.

Alabama fue el primer estado que puso en vigencia una ley que exige a las escuelas conocer la situación migratoria de los estudiantes. Los críticos de la legislación han expuesto en los tribunales los riesgos que implica la ley para los alumnos que hablan español.

Zayne Smith, uno de los abogados que está tratando de conseguir la revocación de la ley, dijo que las familias inmigrantes podrían estar tratando de inscribir a sus hijos en la escuela antes de que entre en vigor la ley, el 1 de septiembre.

"La mayoría de los que tuvimos el año pasado están regresando, y hay algunos nuevos", afirmó la vocera Nez Calhoun del distrito escolar en el condado de Jefferson, que el año pasado tuvo más de 1.200 estudiantes en programas para enseñar el inglés como segunda lengua. Prácticamente todos eran hispanos.

De acuerdo con las cifras del censo, Jefferson tiene más de 25.000 habitantes hispanos y es el condado con más latinos en el estado.

La próxima semana se realizará una audiencia en Birmingham por una demanda federal para bloquear la ley estatal de inmigración.