El presidente de Corea del Sur exhortó el lunes a que haya cooperación con el rival Corea del Norte y prometió limitado apoyo humano para los atribulados norcoreanos en momentos que las dos naciones tratan de limar asperezas y buscan el diálogo.

El discurso de Lee Myung-bak con motivo de la conmemoración de liberación de la península coreana del dominio japonés de 1910 a 1945 sigue a tentativas negociaciones diplomáticas entre representantes de Estados Unidos, Corea del Norte y del Sur, para reanudar las negociaciones internacionales a fin de persuadir a Pyongyang que abandone sus ambiciones de obtener armas nucleares.

Lee, vistiendo un hanbok — el vestido tradicional coreano — de color café metálico, dijo que los coreanos anhelan la reunificación, a pesar de la amarga historia de la península. Aunque es conocido por ser de línea dura en Corea del Norte, Lee varias veces ha buscado un balance entre diplomacia y dureza, ofreciendo diálogo para cualquier señal de buena voluntad de Corea del Norte.

Tanto la totalitaria Corea del Norte como la democrática Corea del Sur defienden la idea de la reunificación, pero cada uno ve su propio sistema de gobierno como la fuerza principal en cualquier Corea unida.

"El Sur y el Norte han vivido en una era de confrontación durante los últimos 60 años", dijo Lee en un discurso en televisión nacional. "Ahora debemos ir más allá de esa era y vivir en una era de paz y cooperación".

Corea se dividió después de que terminó el régimen japonés y técnicamente permanece en estado de guerra porque la lucha entre las coreas de 1950 terminó con un armisticio, no con un tratado de paz.