Una investigación de la AP en Somalia encontró que miles de sacos de ayuda alimentaria son robados y vendidos en mercados, lo que socava los esfuerzos de la comunidad internacional para enfrentar la hambruna en el país.

Sacos de alimentos con emblemas del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), la agencia de ayuda del gobierno de Estados Unidos, conocida como USAID, y del gobierno de Japón, se venden en Mogadiscio.

En respuesta a preguntas de la AP, el PMA reconoció por primera vez que comenzó a investigar el posible robo de la ayuda hace dos meses. El PMA dijo que suspender la distribución provocaría muchas muertes.

Los robos privan a las víctimas de la hambruna de los alimentos y ponen en entredicho la capacidad de los grupos para llegar a los necesitados.