Varios milicianos atacaron el lunes un depósito de combustible afuera de la principal base militar internacional en el sur de Afganistán, acción que dejó cuatro muertos, indicaron las autoridades.

Los agresores detonaron explosivos que estaban dentro de un minibus a la entrada del complejo operado por el contratista internacional Supreme Group, indicó un comunicado de la oficina del gobernador de Kandahar. El complejo está afuera del Campo Aéreo de Kandahar, la base de operaciones de Estados Unidos y la OTAN en el sur del país.

Cuatro guardias privados perdieron la vida en los combates, dijo Salim Ahsas, jefe de policía de la región sureña. Nadie contestó una llamada telefónica al Supreme Group para solicitar comentarios al respecto.

El complejo es utilizado por camiones cisterna que suministran combustible a las bases de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, dijo Ahmadula Niaz, que labora en el complejo.

Fue el segundo enfrentamiento violento del lunes. Horas antes, insurgentes atacaron un centro del gobierno del distrito en el este de Afganistán, lo cual desató un tiroteo en el que perdieron la vida un policía y cuatro milicianos.

El ataque en el distrito Qarabagh de la provincia de Ghazni duró varias horas hasta que los insurgentes se retiraron, dijo el general Zirawer Zahid, jefe de policía provincial en Ghazni.

La balacera ocurrió al día siguiente de que seis atacantes suicidas se hicieran explotar en una reunión de seguridad del gobernador en un poblado cercano a la capital del país. Murieron 22 personas.