El quarterback de los Jets Mark Sánchez dijo a la revista GQ que quiso pelear con su entrenador Rex Ryan luego que éste dijo que evaluaría dejarlo en la banca por una serie de partidos malos.

El mariscal de campo méxico-estadounidense aparece en la portada del número de septiembre de la revista, en el que dice que estaba "realmente enojado" en diciembre cuando Ryan hizo esa declaración.

Ryan intentó darle algunas jugadas al suplente Mark Brunell durante un entrenamiento luego que Sánchez tuvo un mal partido en una derrota ante Miami. Pero Sánchez empujó a Brunell cuando se acercó al equipo en el campo, según relató a la revista.

Cuando el coordinador ofensivo Brian Schottenheimer le dijo que Ryan quería que Brunell condujera algunas jugadas, Sánchez respondió: "Que venga a decírmelo él".

Sánchez siguió siendo titular y los Jets llegaron hasta la final de la Conferencia Americana en la postemporada.