Williene dos Anjos tiene 31 años, es brasileña, originaria de Recife, y luce la misma polera verde que los demás voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud que alentarán al Papa Benedicto XVI en su visita a Madrid del 18 al 21 de agosto. Acaba de pagar 75 euros por una camiseta oficial del Real Madrid de la temporada 2010-2011 en una céntrica tienda de deportes.

Pero la que se lleva no es la que ella más deseaba. Williene venía dispuesta a comprar para su novio una flamante camiseta merengue que costaba 10 euros más, pero la talla XXL de su media naranja no estaba disponible. ¿Y cuál era el nombre sobre el dorsal que buscaba? ¿Ronaldo? ¿Quizás Higuaín? ¿O Xabi Alonso?

Ninguno de los tres. Williene quería la misma que luce el escaparate y llama la atención de tantos transeúntes: la que porta el número 16 bajo las letras doradas de "Benedicto".

"Fue idea de mi jefe", explica la encargada de tienda Sheila Monroi, de 30 años. "La anunciaron hace tres semanas por radio unos grandes almacenes, así que se animó a copiarlos, y también tenemos la camiseta de Benedicto XVI de la selección española, aunque todavía no hemos vendido ninguna".

Los recuerdos futbolísticos del Papa son, sin duda, el souvenir más llamativo de la JMJ 2011 por ahora, aunque en los alrededores de la célebre Plaza del Sol se puede encontrar casi cualquier cosa relacionada con la visita del pontífice. "Hasta colonia de Papa creo que hay", bromea la propietaria de un puesto de recuerdos.

Quizás exagere, pero los numerosos devotos de su Santidad no andan faltos de catálogo. "Lo que más estamos vendiendo son las camisetas rojas con el logotipo de la JMJ delante y el camino detrás, en que figuran todas las jornadas celebradas desde la primera de 1984, en Roma (8,90 euros)", señala la dependiente de origen nigeriano Mercy Ojo, de 28 años.

También vuelan las pulseras de tela y de cuero, los llaveros y el colorido Rosario del Misionero. Aunque si de color se trata, lo mejor es recurrir a la "pintura de Papa" para maquillar el rostro con los tintes rojigualdos de la bandera española; o la requerida bandera blanca de la JMJ con mensaje de San Pablo a modo de eslogan oficial: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe" (10,90 euros).

Y si los jóvenes católicos quieren protegerse del fuerte calor veraniego que azota estos días la capital, hay sombreros, gorras, bandanas y hasta abanicos del Papa a disposición. Bolsos llamativos, mochilas, tazas, platos, monedas conmemorativas, postales y figuritas del Papa completan la colección que, "por el momento, está teniendo mucho éxito con los jóvenes extranjeros, en especial latinoamericanos", explica Ojo, al tiempo que subraya que las previsiones son que habrá mayor demanda conforme se vaya acercando la fecha de llegada de Benedicto XVI.

Y en el caso poco probable que el novio de Williene se disguste por la no disponibilidad de la camiseta madridista de Benedicto, el remedio también parece, literalmente, al alcance de la mano: caramelitos del Papa (1,90 euros).