La publicación de la sentencia del caso de dos ciudadanos estadounidenses acusados de espionaje en Irán, que llevan desde 2009 encarcelados en este país, se ha retrasado ya una semana respecto al plazo legal, según dijo hoy a Efe su abogado, Masud Shafii.

La vista final del juicio contra Josh Fattal y Shane Bauer, además de Sarah Shourd, está ultima en libertad provisional y en Estados Unidos, acusados de entrada ilegal y espionaje en Irán, se celebró el pasado 31 de julio y la sentencia, según la ley, se debía haber hecho pública antes del 7 de agosto último.

Al cumplirse hoy dos semanas del juicio, la sentencia lleva ya una semana de demora, según Shafii, quien explicó que "los retrasos en estas cuestiones no son raros en el sistema judicial iraní".

Según él, los funcionarios judiciales le han asegurado que le informarán en cuanto la sentencia esté lista pero, de momento, no le han facilitado ningún avance.

Hace dos semanas, tras finalizar el juicio, Shafii mostró a Efe su esperanza de que la sentencia fuera favorable para los procesados.

El pasado 6 de agosto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi, mostró también su esperanza de que el juicio de Fattal y Bauer lleve a su liberación y agregó que el Poder Judicial iraní ha seguido el caso de forma "justa".

Al mismo tiempo, Salehi pidió "la liberación de los iraníes detenidos en EEUU", de los que citó por su nombre a Shahrzad Mir Gholi Khani, acusada de espionaje por las autoridades de Washington.

Los tres estadounidenses, Fattal y Bauer, ambos de 28 años, y Shourd, de 32 años, fueron detenidos cuando, según dijeron, hacían senderismo en una zona montañosa del Kurdistán iraquí donde la frontera entre Irán e Irak es difusa.

Shorud, que alegó motivos médicos para no regresar al juicio en Irán, fue puesta en libertad bajo fianza de 500.000 dólares el pasado mes de septiembre, por razones de salud y humanitarias, mientras que sus dos compañeros permanecen en una cárcel de Teherán.

El propio presidente de EEUU, Barack Obama, celebró en su día la liberación de Shourd y aseguró que sus dos compañeros "no han cometido ningún crimen".

Según ellos, en ningún momento tuvieron intención de entrar en territorio iraní y todo fue fruto de una confusión después de que se desorientasen y erraran su camino.

Shourd explicó a la prensa estadounidense el pasado noviembre que, en realidad, no penetraron en Irán hasta que unos policías iraníes les hicieron un gesto para que se aproximaran a donde ellos estaban.

La línea divisoria entre los dos países en la zona del Kurdistán no está bien delimitada desde la guerra que ambas naciones libraron entre 1980 y 1988.

El juicio se enmarca en las relaciones de hostilidad que tienen Irán y Estados Unidos, que rompieron sus lazos diplomáticos tras el triunfo en 1979 de la revolución que expulsó al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahleví, e instauró la República Islámica.