El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, convocó hoy a unos 50 sectores sociales para comenzar a discutir a partir de mañana una nueva ley de educación que sustituirá la actual, que data de hace unos 45 años.

La convocatoria fue hecha mediante un comunicado en el que figuran, entre otros invitados, maestros, estudiantes, padres de familia, universidades, empresarios, partidos políticos, medios de prensa, instituciones educativas públicas y privadas; la Asociación de Municipios y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La reunión iniciará en la Casa Presidencial a las 09.00 hora local (15.00 GMT) y en ella participarán dos representantes por cada sector invitado, añade la nota oficial.

Entre los invitados figura un movimiento de estudiantes "en resistencia", seguidores del expresidente Manuel Zelaya, quien fue derrocado en junio de 2009 cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, desoyendo impedimentos legales.

"El propósito de esta mesa de concertación es sumar las propuestas y voluntades de todos los sectores de la sociedad para elaborar una propuesta nacional de transformación de la educación a partir de cero", indicó la Casa Presidencial.

Además, señaló que en el "gran diálogo para el Gobierno solamente hay un punto que no es negociable: la educación es pública y gratuita para nuestros niños y niñas".

Lobo será acompañado por el presidente del Parlamento hondureño, Juan Orlando Hernández, quien la semana pasada también reiteró que la discusión de la nueva ley "partirá de cero".

Eso supone que no se tomará en cuenta un proyecto de ley que en meses pasados fue enviado al Parlamento, pero que ha sido rechazado por un sector de los maestros y estudiantes, alegando que está orientado a privatizar la educación, lo que han rechazado Lobo y Hernández.

La iniciativa prevé, entre otras cosas, ampliar de seis a nueve años la educación básica en Honduras, aunque las deficiencias son palpables en todos los niveles, según coinciden diversas fuentes.

Un diputado miembro de la Comisión de Educación del Parlamento dijo hoy a periodistas que el proyecto de ley que estaba por ser discutido podría servir solamente como un "marco de referencia" en el diálogo que se iniciará mañana con el presidente Lobo.

El sistema educativo hondureño es uno de los más deficientes de América Latina, según Hernández y expertos en la materia.

La reforma de la actual ley educativa se viene discutiendo desde hace unos once años, pero siempre se pospone por cuestiones políticas y el rechazo de un sector de los maestros.

Algunos educadores temen a ser despedidos si se aprueba una reforma que establezca que solamente docentes con una licenciatura podrán ejercer en las aulas, lo que implica ser un profesional con una mayor formación a la que reciben los maestros que se forman actualmente en escuelas normales públicas.

Los conflictos anuales entre maestros y el Gobierno, por exigencias de conquistas sociales de los educadores y a veces por cuestiones políticas, no permiten que los alumnos de preparatoria, educación primaria y media reciban los 200 días de clases que establece el calendario escolar.

Este año algunos estudiantes han perdido más de un mes de clases por protestas de maestros y alumnos, que rechazaban la nueva ley educativa que pretendía aprobar el Parlamento.