Antonio Banderas, protagonista de la última película de Pedro Almodóvar, "La piel que habito", señala que este filme que les ha vuelto a unir tras "Átame", le supone de alguna manera el perdón del director manchego, de quien dice que consideró una "traición" su ida a Hollywood.

"Él me había creado, yo en cierto sentido era algo suyo. Vio mi partida como una traición. Ha necesitado tiempo para perdonarme", indica en declaraciones recogidas hoy por Le Journal du Dimanche, antes del estreno este miércoles de la película en los cines franceses.

El malagueño apuntó que aunque en estas dos décadas han hablado por teléfono y se han visto "regularmente", sus trayectorias profesionales han estado marcadas por los desencuentros.

En 1991, cuando Almodóvar le propuso actuar en "Kika", al actor le acababan de ofrecer el papel principal en la estadounidense "Los reyes del mambo". Y el director no pareció aceptar de buen gusto el rechazo.

"Tuvo palabras muy duras: 'Hollywood te va a aplastar, vas a malgastar tu talento. Y yo te lo habré advertido", recuerda Banderas que le dijo, no sin aclarar que "jamás le ha guardado rencor" porque "Almodóvar es un genio que ha revolucionado el cine", al que asegura que le quiere y siempre le ha querido y le querrá.

Los dos, según el diario, tenían en mente la posibilidad de reencontrarse en un rodaje, pero a menudo había algo que se interponía en sus caminos.

"En 1998, en el preestreno de "La máscara de El Zorro", me lanzó: 'Vas a volverte tan caro que no vamos a poder volver a trabajar juntos'. ¡Había encontrado la excusa perfecta! Pero con el tiempo uno se vuelve más razonable. Y las ganas de hacer buen cine son más fuertes que cualquier otra cosa", recuerda el malagueño.

Con "La piel que habito", finalmente, Almodóvar le ofreció un papel totalmente distinto a lo que estaba acostumbrado: "Se trata de un psicópata, pero Pedro me lo dejó claro muy rápido: 'Nada de hacer un monstruo. No quiero algo al estilo Hollywood, esta vez vas a tener que ser sutil", afirma.

"Me empujó hacia un registro que no era el mío, me hizo superar mis limitaciones, explorar mi lado oscuro. Y he salido de ello como mejor actor. Encontré la misma excitación que en nuestros primeros filmes, el mismo deseo de Pedro de sorprender, de hacer lo mejor y de manera distinta. En resumen, envejece pero no cambia", sostiene Banderas.

Almodóvar inmutable sobre todo en el plató, a juzgar por sus declaraciones, en las que apunta que vio en él al mismo director "infernal" de siempre.

"Es él, el psicópata!", bromea el actor, que explica que las escenas se repiten "hasta que obtiene exactamente lo que quiere. A veces te dan ganas de que se coma la cámara. Y no vale la pena intentar dar tu opinión (...). Entonces te muerdes la boca porque todo eso está al servicio de una formidable visión artística".

Pese a todo se queda con ganas de repetir la aventura: "Le dije que me encantaría que rodáramos una comedia (...). ¿Y sabes lo que me contestó? 'Lo veo mal. Tengo la intención de no hacer más que thrillers".