Una de cada tres personas a las que el Gobierno español concedió el año pasado el derecho de asilo o la medida de protección subsidiaria fueron disidentes cubanos o familiares suyos, después del acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo de Cuba y la Iglesia Católica de la isla, con el apoyo de España.

El Gobierno español concedió el año pasado la condición de refugiado o alguna medida de protección a 613 personas -de las cuales 216, el 35 por ciento, eran disidentes cubanos o familiares suyos-, lo que supone un aumento del 79,7 por ciento con respecto a las 341 que lo consiguieron en 2009.

De esas 613 personas, 350 no fueron reconocidas estrictamente como refugiados, pero sí se les concedió la llamada protección subsidiaria, un régimen jurídico más flexible que el de refugiado, según los datos recogidos en el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior de España correspondiente a 2010.

El derecho de asilo se concede a las personas que, debido a fundados temores de ser perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentran fuera de su país y no pueden o, a causa de dichos temores, no quieren acogerse a la protección del mismo.

Por su parte, la protección subsidiaria se concede cuando el solicitante no reúne los requisitos para ser reconocido como refugiado, pero existen motivos para creer que si regresa a su país se enfrentarían a un riesgo real de sufrir algún daño.

Por países de procedencia, además de los originarios de Cuba, las personas a las que se reconoció el derecho de asilo venían de Palestina (91), Somalia (39), Pakistán (38), Colombia (33), Costa de Marfil (28), Afganistán (21), Rusia (17), Sri Lanka (15), Argelia (14), Honduras (9), República Democrática del Congo (8) y Guinea Ecuatorial, Irán, Irak y Marruecos (6 de cada país).

Otros países de procedencia son México, Togo y Uzbekistán (5), Azerbaiyán, Haití y Venezuela (4), Armenia, Bangladesh, Bolivia, China e India (3), Angola, Etiopía, Georgia, Serbia y Siria (2), así como Bielorrusia, Gambia, Guatemala, Jordania, Mali, Nigeria y Ruanda (1).

El número total de solicitudes de asilo registradas en España en 2010 fue de 2.744, lo que supone un descenso del 8,7 por ciento con respecto a las 3.007 que lo hicieron el año anterior.