Atentados con bomba y tiroteos, entre ellos un ataque cerca de cafeterías y heladerías, dejaron cinco muertos y 14 heridos en la capital y una ciudad del oeste de Irak, informaron el sábado las autoridades.

Una bomba estalló contra una patrulla conjunta de la policía y el ejército que estaba estacionada junto a una planta de agua potable en la ciudad de al-Baghdadi, informó el administrador local Hikmat Jubeir. La explosión, alrededor de las 9 de la mañana, mató a un soldado y a un policía, además de herir a otro soldado, agregó.

La ciudad de Al-Baghdadi está en la provincia de Anbar, que alguna vez fue un bastión de la insurgencia suní.

Por otro lado, hombres armados en un automóvil en marcha mataron a disparos el sábado a un clérigo chií cuando salía de una oficina del Ministerio de Electricidad en el barrio de Nuevo Bagdad de la capital, dijo un funcionario policial, el cual dijo desconocer el móvil del ataque. Un médico de un hospital cercano confirmó el deceso.

Horas antes, una bomba estalló alrededor de la medianoche del viernes en el barrio de Jamiaa, en el oeste de Bagdad, cerca de cafés y heladerías. El artefacto mató a dos civiles e hirió a 13 personas, dijo un policía. Un doctor de un hospital cercano confirmó las bajas.

Ambos funcionarios hablaron a condición de permanecer en el anonimato porque no están autorizados a hablar con la prensa.

Después de un pico en el número de hechos violentos, Irak ha experimentado una caída general de la violencia desde 2008, pero siguen ocurriendo ataques esporádicos en todo el país.

Al disminuir los atentados, los iraquíes han comenzado a salir más por las noches, especialmente durante el mes sagrado del Ramadán, cuando los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta el atardecer.