Mike Patterson, quien hace 10 días se desmayó y convulsionó en un entrenamiento, retornó el sábado con los Eagles de Filadelfia.

Patterson no practicó, pero se puso el uniforme para realizar ejercicio de fortaleza y aeróbicos con el preparador físico Rick Burkholder y con varios de sus compañeros, en su primer entrenamiento desde el episodio en un campo colindante.

Patterson se abstuvo de responder preguntas de los periodistas, pero mostró una amplia sonrisa y solamente les dijo que "me siento de maravilla" cuando salía del campo de prácticas.

Con posición de tacle ofensivo y 136 kilos (300 libras) de peso, Patterson recibió el diagnóstico de una malformación arteriovenosa cerebral por el colapso que tuvo el 3 de agosto durante una de las prácticas de pretemporada del equipo en la Universidad de Lehigh. Fue llevado en ambulancia a un hospital y estuvo internado tres días.

La malformación arteriovenosa cerebral es una enfermedad prenatal caracterizada por la circulación anormal de la sangre entre arterias y venas.

El coach Andy Reid dijo que Patterson necesita una semana de ejercicios para recuperar la forma. Después, los médicos deberán determinar si puede regresar a la actividad deportiva.