El presidente de Haití, Michel Martelly, quien mañana cumplirá tres meses en el Poder, continúa con dificultades para formar un nuevo Gobierno, lo que ya ha empezado a preocupar a la comunidad internacional, que impulsa el plan de reconstrucción de la nación a raíz del terremoto de 2010.

Los haitianos, que cifraron sus esperanzas en Martelly, un popular cantante sin experiencia política, observan el empeoramiento de las condiciones socioeconómicas de la nación, la más pobre de América, mientras persisten las divergencias entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo para designar un primer ministro.

La Organización de Estados Americanos (OEA) expresó ayer su "seria preocupación" por las dificultades para formar un nuevo Gobierno en Haití.

En un comunicado difundido en Washington, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, llamó a los líderes políticos de Haití a "redoblar sus esfuerzos para encontrar un consenso que permita la formación de un nuevo Gobierno lo antes posible".

Medios locales consideran que el Ejecutivo no demuestra una voluntad real para formar Gobierno, mientras otros señalan que el Parlamento, controlado por la plataforma opositora Inité, trata de bloquear toda iniciativa del mandatario.

Al mismo tiempo, una impresión de improvisación parece caracterizar los pasos del nuevo mandatario, quien sufrió, el pasado 2 de agosto, su segundo fracaso en nombrar un primer ministro.

Ese día, 16 de los 30 senadores del Parlamento haitiano rechazaron la candidatura de Bernard Gousse para primer ministro, al considerarla "inaceptable" porque durante su etapa como ministro de Justicia (2004-2006) se registraron violaciones de los derechos humanos.

Anteriormente, el 21 de junio, la Cámara de Diputados rechazó la designación, también hecha por Maryelly, del empresario Daniel Rouzier, cuya candidatura no llegó a analizarse en el Senado.

Desde la entrada en vigor de la actual Constitución en 1987, es la primera ocasión que un presidente recién investido no logra una mayoría suficiente para asegurar la aceptación de su candidato a primer ministro.

Esto ocurrió porque, pese al triunfo de Martelly en las elecciones presidenciales, los haitianos dieron la mayoría en el Parlamento a Inité, la plataforma política liderada por el anterior mandatario René Preval.

El presidente y sus colaboradores continúan en consultas para presentar un tercer candidato para el puesto de primer ministro.

A su salida de Puerto Príncipe el 10 de agosto para viajar a Chile, Martelly indicó que una comisión presidencial sigue reflexionado sobre la designación del primer ministro.

El senador Moise Jean-Charles, uno de los más críticos de la acción de Martelly, declaró a la prensa que esta comisión es "anticonstitucional", puesto que la Constitución establece que, en el caso de que el presidente no tenga una mayoría en el Parlamento, este designará a su primer ministro "en consulta con los presidentes de las dos cámaras".

En declaración a Radio Canada, Martelly afirmó que el país vive bajo "una dictadura parlamentaria" y no excluyó gobernar "por decreto", lo que provocó un revuelo en los legisladores, incluyendo los que pertenecen a una mayoría de diputados que afirmaron, a principios de mes, su apoyo a la administración del jefe de Estado.

Varios sectores políticos y sociales no dejan de subrayar las consecuencias negativas de la situación de "bloqueo" político actual, que parece no responder a ningún interés de la nación.

En este sentido, la plataforma política Alternativa, segunda fuerza en el Senado, llamó a un "pacto de gobernabilidad" y precisó que es tarea del presidente conformar una mayoría para la ratificación de su primer ministro y asegurarle la capacidad de gobernar.

En este contexto de aparente parálisis, el país espera en unas semanas la reapertura oficial del año escolar, el 5 de septiembre, que siempre es motivo de preocupación a nivel económico y social, en un país donde el 90 % de las escuelas son privadas.

No se sabe cómo van a materializarse las promesas de Martelly de llevar a las escuelas medio millón de niños que no tienen acceso a la educación.

Tampoco conocen sobre su futuro los damnificados del terrible terremoto del 12 de enero del 2010, de los cuales 600.000 siguen viviendo bajo carpas en las calles en condición infrahumana.

En septiembre llegará, además, el fin del año fiscal 2010-2011 sin ningún presupuesto para el próximo, que debe ser discutido y votado por las dos cámaras.

Esta situación, sin embargo, no ha impedido a Martelly emprender una serie de viajes al extranjero desde su toma de posesión.

El último de estos fue el jueves a Chile, donde se entrevistó con su homólogo, Sebastián Piñera, y desde donde tenía previsto trasladarse a Argentina para reunirse con la presidenta de ese país, Cristina Fernández, pero la cita fue aplazada a última hora por asuntos familiares de la gobernante.

Martelly ha visitado también Estados Unidos en dos ocasiones, España, San Cristóbal y Nieves y la República Dominicana.

El exdiplomático Patrick Elie, cercano del sector Lavalas, del antiguo presidente Jean Bertrand Aristide, declaró a una emisora que el actual gobernante debe "sentarse" para estudiar las cuestiones nacionales.

"Es por esto que hay una silla presidencial", señaló Elie.