Los Cachorros de Chicago pusieron al serpentinero venezolano Carlos Zambrano en la lista de descalificados, en donde permanecerá 30 días sin goce de sueldo y sin ningún tipo de contacto con el equipo.

De acuerdo con las declaraciones del gerente general del equipo, Jim Hendry, "sus acciones de anoche son totalmente intolerables", y agregó que "esta es la sanción más rigurosa que podríamos aplicar, sin tener que liberarlo".

Zambrano fue apaleado anoche con cinco jonrones en una derrota por 4-10 contra los Bravos de Atlanta, y posteriormente fue expulsado por el umpire Tim Timmons en la quinta entrada luego de lanzar dos pelotas cerradas al veterano tercera base Chipper Jones.

Posteriormente fue a los vestuarios, vació su casillero, se llevó todas sus cosas y habló sobre su retirada del béisbol.

Pero esta tarde el agente de Zambrano, Barry Praver, dijo que Zambrano no se retiraría.

Hendry cree que la asociación de peloteros podría presentar una queja formal por la severidad de la sanción del equipo, pero agregó que "sus acciones van en detrimento de sus compañeros de equipo, no hay nada peor que salir corriendo y anunciar la retirada".

Mientras que el entrenador de lanzadores de los Cachorros, Mark Riggins, declaró esta tarde que "nadie puede actuar de esa manera debido a que sus emociones lleguen tan lejos. Somos gente profesional y se supone que sabemos manejar este tipo de situaciones".

Agregó que "con esto se demuestra que él es quien tiene un problema, no el equipo".

Riggins probablemente se refería a los antecedentes de Zambrano respecto de su conducta.

El 4 de junio llamó a sus compañeros "jugadores de Triple-A" después de perder contra los Cardenales de San Luis. Posteriormente tuvo que disculparse con todo el equipo.

El 25 de junio del año pasado, Zambrano protagonizó un pleito en el dugout con su ex compañero el primera base Derrek Lee, en el "US Cellular".

En esa ocasión el venezolano fue suspendido dos días antes de ser enviado a la lista de jugadores restringidos durante seis semanas.

Zambrano tuvo que asistir a programas para aprender a manejar y controlar el enojo durante ocho meses después del incidente con Lee.