Tras una primera etapa en la que los inversores internacionales entraron en pánico y decidieron disminuir su apuesta en América Latina, mirarán con perspectiva y volverán a invertir con fuerza en la región, atraídos por los sólidos datos macroeconómicos.

Así lo prevén distintos expertos y analistas consultados por Efe en el marco del tercer congreso de la Asociación de Comisionistas de Bolsa de Colombia, que se celebró esta semana en la ciudad caribeña de Cartagena.

En las últimas semanas, los mercados financieros han presentado una alta volatilidad, con caídas y subidas de las bolsas que no lograron compensar los desplomes iniciales, debido al nerviosismo de los inversores que temen que las crisis de Europa y Estados Unidos provoquen una nueva recesión mundial.

Cuando existe una incertidumbre de tal magnitud "hay una primera etapa quizás muy dominada por la emoción, y en las últimas semanas la reacción casi estomacal de los inversores ha sido irse a activos de bajo riesgo", explica el director ejecutivo para América del Sur, excluido Brasil, de la gestora de fondos BlackRock, una de las más grandes del mundo, Axel Christensen.

La misma opinión la comparten otros analistas, como el presidente de la comisionista colombiana Asesorías e Inversiones, Álvaro José Isaza, quien advierte: "Estamos en una tormenta, va a haber salida de capitales".

Christensen apunta que esto se debe a que los mercados emergentes son "más volátiles" que la renta fija de los mercados desarrollados o los bonos del tesoro.

Los inversores están "conmovidos" ante la rebaja de la calificación de la deuda de EEUU, porque ya no está claro cuál es el "fly to quality (vuelo a la calidad)" a la hora de invertir, agrega el presidente del grupo Aval, el mayor conglomerado bancario de Colombia, Luis Carlos Sarmiento.

Pero todos coinciden en que esta situación se mantendrá solo en el corto plazo pues consideran que, tras el pánico inicial, los inversores se fijarán en los sólidos datos macroeconómicos de América Latina y volverán a apostar por los mercados emergentes de la región y de otras partes del mundo.

El más reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), divulgado a mediados de junio, calcula que Latinoamérica crecerá a un ritmo del 4,6 por ciento en 2011 y del 4,1 por ciento en 2012.

La mayoría de analistas no tiene claro cuándo desaparecerá la turbulencia financiera y los inversores volverán a mirar con buenos ojos la región, aunque el presidente de Aval espera que en un periodo de seis meses empiece a verse una "tranquilidad relativa".

"Cuando las aguas se calmen y se entiendan muy bien las consecuencias de lo que esté sucediendo o de lo que vaya a suceder, en el balance fundamental yo creo que los países emergentes están en una posición muy positiva", subraya el presidente de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), Juan Pablo Córdoba.

Córdoba recuerda que en los próximos años tanto Europa como EEUU crecerán "lentamente", porque retirarán estímulos fiscales y monetarios para reducir sus niveles de endeudamiento y asegurar su consolidación fiscal.

"Los países emergentes van a tener el mayor nivel de crecimiento y por tanto la inversión va a fluir hacia estos mercados", concluye el presidente de la BVC.

"Existe una muy buena probabilidad de que aumente el interés de algunos inversionistas para invertir en títulos de los Estados de la economía latinoamericana y dentro de los emisores latinoamericanos", añade el presidente del banco colombiano Davivienda, Efraín Forero.

Córdoba apunta, por su lado, que la única incertidumbre es qué tanto va a afectar la desaceleración de Europa y de Estados Unidos al crecimiento de los mercados emergentes.

Por ese motivo, el presidente del grupo Interbolsa, Rodrigo Jaramillo, considera que aún es pronto para comenzar a comprar activos en la región, incluso aunque estén a bajos precios.