El despliegue hoy del Ejército sirio en los alrededores de la ciudad costera de Latakia y el sonido de los tiroteos ha provocado un gran desplazamiento de población ante el temor a una ofensiva militar, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

En un comunicado, el presidente de esta organización, Rami Abdul Rahman, informó de que unos veinte vehículos blindados, carros de combate y camiones militares estacionaron en las proximidades del barrio de Al Raml, en el sur de Latakia.

Rahman denunció que en Al Raml se escuchan intensas ráfagas de disparos desde las 10.30 hora local (07.30 GMT), que provienen de una zona donde hay un campamento militar.

El temor a que las tropas irrumpan de modo violento en la ciudad, como ya ha ocurrido en otros lugares, ha forzado un gran desplazamiento de la población, en su mayoría de mujeres y niños, según el presidente del Observatorio.

Desde el comienzo de la revuelta contra el presidente sirio, Bachar al Asad, el pasado marzo, se han sucedido en este barrio numerosas protestas para exigir la caída del régimen.

Esta madrugada, tras la oración de "Tarawih", típica del mes de ramadán en las mezquitas, tuvo lugar una importante concentración en esta zona en la que los manifestantes alzaron sus voces a favor de una mayor libertad.

Rahman también indicó que una fuerza de diez camiones militares, siete todoterrenos con agentes de los servicios secretos y quince autobuses con "Shabiha" (matones del régimen) irrumpieron en aldeas dependientes de la localidad de Ksir, en la provincia de Homs.

En esta localidad, objeto de una fuerte represión recientemente con al menos una decena de víctimas, las fuerzas de seguridad lanzaron una campaña de arrestos arbitrarios que incluyó a mujeres y niños.

Por su parte, el grupo Comités de Coordinación Local informó de que después del "Tarawih" se han convocado numerosas manifestaciones en distintos puntos del país como Homs, Damasco y Alepo.

El Ejército también ha enviado refuerzos a algunas zonas donde se han celebrado protestas opositoras como la provincia de Idleb, cercana a la frontera con Turquía y objeto de una fuerte represión desde el inicio de la revuelta.

Los Comités también dieron una nueva cifra de víctimas de las protestas de la víspera, que asciende a 19 muertos, debido a los disparos de las fuerzas de seguridad que intentaron dispersar las multitudinarias marchas.

Desde el inicio de las protestas el pasado marzo, han fallecido al menos 1.772 civiles y 410 efectivos de las fuerzas de seguridad, que no incluyen las víctimas que se registraron en Hama desde el pasado día 3 debido al corte de comunicaciones con esta provincia, según el Observatorio.