El Gobierno de Guatemala decidió mantener bajo estado de excepción el norteño departamento de Petén, asediado por la violencia generada por el narcotráfico, al modificar la figura de "estado de sitio" por la de "estado de alarma" durante 30 días más, informaron hoy fuentes oficiales.

La Secretaría de Comunicación de la Presidencia informó en un comunicado de que el presidente Álvaro Colom, en Consejo de Ministros, decretó anoche "estado de alerta" durante un plazo de 30 días "para garantizar la vida, la seguridad y la tranquilidad de la ciudadanía y sus bienes".

La decisión fue tomada luego de que supuestos narcotraficantes del grupo mexicano de sicarios Los Zetas mataran a tiros el pasado jueves a siete personas en una comunidad de ese departamento.

"Aún persisten hechos graves que ponen en peligro el orden constitucional, la gobernabilidad y la seguridad del Estado", justificó el Gobierno.

Petén, fronterizo con México y Belice, es el departamento más grande de Guatemala, el que debido a sus amplías zonas selváticas es utilizado por narcotraficantes para trasladar drogas hacia territorio mexicano.

El pasado 15 de mayo un grupo de Los Zetas denominado Z-200 asesinó a 27 campesinos en el municipio de La Libertad, supuestamente por un ajuste de cuentas con el propietario de la finca donde fue perpetrada la matanza.

El estado de alarma limitará "la libertad de acción, detención legal, interrogatorio a detenidos o presos, libertad de locomoción, derecho de reunión y manifestación y portación de armas" en ese departamento durante los 30 días en que se mantenga la medida.

El mismo sustituye el estado de sitio decretado por el Gobierno días después de la matanza ocurrida en mayo, cuya prórroga aún no había sido aprobada por el Congreso.

El decreto del estado de alarma exceptúa la prohibición de realizar reuniones de políticas de carácter electorales, así como servicios religiosos, deportivos, estudiantiles y artísticos.

Además, aclaró el Gobierno, no afectará el proceso electoral que vive el país ni los comicios que se celebrarán el próximo 11 de septiembre.

"Esta medida no suspenderá el proceso electoral, se garantiza la vigencia de los derechos y libertades constitucionales necesarias para que la actividad electoral y de campañas políticas puedan desarrollarse de manera que no afecte el proceso electoral ni incida en sus resultados", explicó el Gobierno.

El presidente Colom dijo días atrás que aún era necesario mantener el departamento de Petén bajo estado de excepción para combatir con mayor facilidad a los grupos criminales asentados en ese territorio.