El Dalai Lama inició el sábado una visita espiritual de tres días a Francia y dijo que puede darse un acercamiento con Beijing y que en caso de que todos los derechos sean realmente restituidos, "entonces nos interesa seguir formando parte del territorio" chino.

El líder espiritual, de 76 años, cedió su puesto al frente del gobierno tibetano en el exilio el 8 de agosto, cuando el alumno de Derecho con estudios en la Universidad de Harvard, Lobsang Sangay, prestó juramento como el nuevo dirigente de la lucha de su pueblo por la libertad.

"Actualmente soy tan sólo una persona espiritual" sin responsabilidades políticas, dijo el Dalai Lama en Tolosa al margen de una charla sobre meditación que atrajo a miles de personas, en su mayoría adeptos al budismo.

Pero rápidamente se enfocó en temas políticos en los breves comentarios transmitidos por la cadena de televisión BFM.

"Si el gobierno chino nos da una autonomía importante, realmente implementa los derechos establecidos en la Constitución o en los documentos sobre los derechos de las minorías, si los implementa total y sinceramente, entonces nos interesa permanecer dentro de la República Popular China", dijo.

Durante décadas, China ha condenado al Dalai Lama, que en 1959 huyó a Dharmsala, en el norte de India, llevando consigo a cientos de miles de seguidores tibetanos. Beijing ha sostenido nueve infructuosas rondas de negociaciones con sus representantes.

China asegura que el Dalai Lama es un separatista que intenta poner fin al gobierno chino sobre Tíbet, pero él insiste en que solamente busca la autonomía cultural.

El Dalai Lama es considerado casi una deidad por la mayoría de los tibetanos. En Francia, es adorado por budistas y otros. Miles de personas saturaron el teatro Zenith de Tolosa, ciudad en el suroeste de Francia, para escuchar sus enseñanzas de meditación. Una pantalla fue instalada en el exterior del edificio para transmitir su conferencia sobre el arte de la felicidad.

En marzo, el Dalai Lama anunció que cedería su rol político como líder del movimiento tibetano en el exilio pero seguiría siendo el líder espiritual. En julio visitó Estados Unidos y se reunió con el presidente estadounidense Barack Obama, lo que generó críticas del gobierno chino. El Dalai Lama no tiene planes oficiales para reunirse con el mandatario francés Nicolas Sarkozy.