La autoridad colombiana de sanidad animal pidió hoy a los ganaderos de la frontera sur con Ecuador que estén atentos al contrabando y a la movilización ilegal de reses del país vecino, donde hace poco se descubrió un foco de fiebre aftosa.

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA, estatal) advirtió en Bogotá de que el problema no solo pone en riesgo la sanidad animal del departamento fronterizo de Nariño, sino la de todo el país.

Las autoridades ecuatorianas confirmaron la semana pasada la aparición de un foco de aftosa en Santo Domingo de los Colorados, municipio de la provincia de Pichincha, cuyo hato es de más de 3.500 reses.

A pesar de que la zona en la que se detectó la enfermedad dista unos 300 kilómetros de la frontera con Colombia, el ICA declaró la alerta en Nariño y también en el departamento vecino del Putumayo, ambos limítrofes con Ecuador.

La autoridad sanitaria nacional recordó que en Nariño se presentó en 2009 un foco de la misma enfermedad que llevó a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) a retirarle al país la condición de territorio libre de fiebre aftosa con vacunación.

El país había obtenido el reconocimiento el 2009 y lo recuperó posteriormente, en el mismo año, una vez se superó el problema en la misma región de la frontera común, de 586 kilómetros.

"No podemos permitir que la aftosa vuelva a tocar a nuestro país", instó el ICA en un comunicado divulgado en Bogotá.

La entidad estatal indicó que, como medios de control, realiza la desinfección de vehículos procedentes de Ecuador y que ingresan en Colombia por cinco pasos fronterizos, entre ellos de la llamada Carretera Panamericana, y ha intensificado la vigilancia en predios de alto riesgo.

Mientras, la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (Agrocalidad) hace las tareas de su competencia en la región del foco, entre ellas la declaración de cuarentena en un radio de acción de diez kilómetros.