Alertados por una crisis financiera que no da respiro a Estados Unidos y Europa, los países sudamericanos acordaron el viernes trabajar en una serie de medidas para reducir la vulnerabilidad externa de la región, como la creación de un fondo de reservas, impulsar el uso de monedas locales en transacciones comerciales y acelerar el lanzamiento del Banco del Sur.

Como primer paso, los ministros de Economía y titulares de los bancos centrales de los 12 países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) instauraron formalmente el Consejo Suramericano de Economía y Finanzas y conformaron tres grupos de trabajo que en el plazo de 60 días discutan la viabilidad de distintas propuestas lanzadas durante el encuentro que mantuvieron en un hotel de Buenos Aires.

"Más allá de la diversidad de posturas, hay una fuerte impronta de crear un camino común. En la economía que se viene, la América del Sur tiene un lugar destacado que podemos potenciar si trabajamos juntos. (La región) puede convertirse en uno de los motores principales de la economía internacional", destacó en rueda de prensa el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou.

Los temores de los gobiernos de la región afloraron nuevamente ante la crisis financiera de los países desarrollados que amenaza con convertirse en una recesión que podría terminar golpeando a Sudamérica.

Aunque algunas naciones han señalado que están en condiciones de hacer frente a los embates del exterior, prevalece en la región la certeza de que es necesario trazar un plan de acción para protegerse de forma preventiva y coordinada.

En este escenario, un aspecto central será coordinar la administración de las reservas en dólares que tienen los países sudamericanos para evitar ataques especulativos contra sus monedas. Latinoamérica se asienta sobre unos 700.000 millones de dólares en reservas internacionales, de las cuales más de 500.000 pertenecen a los miembros de Unasur.

Sobre este punto, los ministros instruyeron a Colombia y Ecuador a trabajar sobre "la posibilidad de expansión del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y su adaptación al nuevo contexto para potenciarlo como instrumento de toda la región", se informó en un comunicado.

El FLAR, creado en 1978, está conformado por Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela.

A la par del FLAR, los ministros también quieren evaluar "la puesta en marcha de un fondo de reservas o de otros instrumentos que cumplan similar función".

Capitales especulativos con bajo rendimiento en Europa y Estados Unidos desembarcaron en países de Unasur y otros de Latinoamérica con economías estables o en crecimiento --como Brasil-- lo que conllevó la revalorización de sus monedas.

Ecuador, con una economía dolarizada, y Perú son dos de los países con mayor vulnerabilidad financiera, según analistas.

Otro grupo de trabajo conformado por Venezuela y Uruguay buscará impulsar el uso de monedas locales en las transacciones comerciales intra-regionales. El comercio intrarregional en Sudamérica es de 120.000 millones de dólares, según el viceministro de Economía argentino, Roberto Feletti.

Argentina y Brasil poseen un acuerdo para el uso de sus monedas en el comercio bilateral, pero en la práctica es casi nulo.

Los ministros se mostraron interesados es extender a otros países de la región el modelo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (SUCRE) que aplican Ecuador, Venezuela y Bolivia para sus intercambios comerciales.

En tanto que Chile y Brasil recibieron como misión diseñar medidas para "incentivar el comercio intra-regional...que sea mutuamente beneficioso, considerando las asimetrías existentes entre los países, y que confluya hacia la complementación socio-productiva", se indicó en la declaración final.

Los ministros también coincidieron en la necesidad de fortalecer instituciones financieras como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y "acelerar el lanzamiento" del Banco del Sur, "conscientes de la necesidad de contar con instrumentos de financiación de largo plazo".

La puesta en funcionamiento del Banco del Sur, integrado por Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Perú y Bolivia, requiere de aprobación parlamentaria. Hasta ahora ha sido aprobado por los parlamentos ecuatoriano, venezolano y boliviano.

La secretaria general de Unasur, María Emma Mejía, consideró "un paso histórico" lo resuelto este viernes en la capital argentina "no sólo por la coyuntura (internacional) sino también porque confirma parte de un proyecto irreversible de integración sudamericana".

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La corresponsal en Buenos Aires Almudena Calatrava contribuyó con este reporte.