Los rivales de Minnesota Tim Pawlenty y Michele Bachmann discutieron fuertemente el jueves en el debate republicano entre ocho aspirantes presidenciales en un intento por tomar la ventaja en un voto de prueba en Iowa con grandes consecuencias.

Cada uno de los aspirantes buscó convertirse en el rival principal del favorito Mitt Romney. Durante el debate de dos horas, la riña entre Pawlenty y Bachmann permitió a Romney mantenerse lejos del enfrentamiento y salir relativamente ileso de los ataques de sus rivales.

Sus intentos por obtener el derecho de enfrentar al presidente Barack Obama se vieron afectados por el gobernador de Texas, Rick Perry, quien horas antes del debate se robó la atención al anunciar que también buscará la nominación republicana.

Siete candidatos, Pawlenty, Bachmann, el ex gobernador de Utah Jon Huntsman, el presidente de la cámara de representantes de Georgia Newt Gingrich, el legislador por Texas Ron Paul, el ex senador por Pennsylvania Rick Santorum y el empresario Herman Cain, buscaron separarse del grupo y establecerse como la principal alternativa frente a Romney.

Aunque cada participante criticó al presidente Barack Obama, resaltó la confrontación entre Pawlenty, ex gobernador de Minnesota, y la legisladora Bachmann, quienes son los que tienen más en juego rumbo a la prueba electoral del sábado, un sondeo de opinión que se realizará en Iowa.

"Ella tiene un historial de errores y falsas declaraciones", dijo Pawlenty.

Bachmann, que ha mejorado en las encuestas desde que entró a la contienda este verano y ha eclipsado a Pawlenty, rápidamente respondió con una lista de lo que calificó como las políticas liberales de Pawlenty cuando era gobernador de Minnesota, entre ellas su apoyo a una ley para reducir las emisiones industriales.

"Usted dijo que la era del pequeño gobierno terminó", dijo Pawlenty. "Eso me suena como Barack Obama".

Gran parte del resto del debate se enfocó en el rival demócrata, con Romney y otros siete aspirantes buscando probar a su manera que es el republicano más fuerte para vencer a Obama.

Los grandes ausentes fueron Perry y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, que no es candidata pero alimentó la especulación otra vez durante una visita que hizo a la feria estatal de Iowa.

La tambaleante situación económica de Estados Unidos ensombreció el debate, con la volatilidad en los mercados bursátiles y la rebaja a la calificación crediticia del país dando a los republicanos amplias oportunidades para criticar a Obama.