Un filme de producción local con un elenco multiestelar provocó encendidas polémicas el viernes, cuando activistas de castas inferiores trataron de boicotear su estreno y sostuvieron que refuerza los prejuicios sociales en su contra.

Una polémica tan apasionada deja en claro que el problema de las castas — la estricta jerarquización social tradicional que divide a la gente por oficio y origen étnico — sigue siendo un problema profundamente sentido en la India moderna a pesar de los programas gubernamentales que intentan eliminar esas distinciones.

Por lo menos tres estados prohibieron la película "Aarakshan" por temor a que exacerbara las tensiones. Su director, Prakash Jha, presentó un recurso urgente ante la Corte Suprema para que anule las prohibiciones.

Las estrellas de la película recibieron custodios policiales, y la policía también montó guardia en los cines que exhibieron la película.

El título del filme significa "reserva", en alusión a las cuotas preferenciales en empleos y educación para los llamados dalit, o intocables.

Los dalit, que constituyen la cuarta parte de los 1.000 millones de habitantes, dicen que la película los denigra.

Jha rechazó esta interpretación de su película, pero aceptó eliminar las escenas consideradas ofensivas. Sin embargo, esa versión no estaba disponible para el estreno en el fin de semana largo del Día de la Independencia.

El protagonista de la película, Amitabh Bachchan, acusó a la gente de condenar el filme sin haberlo visto.

"He llorado de impotencia al no hacer comprender a la gente de que este arte debe ser visto no prohibido", tuiteó.

La discriminación de casta sigue siendo un fenómeno profundamente arraigado en la India a pesar de los esfuerzos de los gobiernos por eliminarla mediante las cuotas preferenciales. El reciente boom económico del país ha profundizado las divisiones al beneficiar principalmente a las castas superiores.

Ante la presión de los grupos dalit, quienes afirman que la película denigra el sistema de cuotas, el gobierno de Uttar Pradesh prohibió su exhibición el miércoles. Al día siguiente lo imitaron los gobiernos de Punjab y Andhra Pradesh.

La prohibición podría costarle a la película más de 3,5 millones de dólares de ganancias, ya que se preveía una afluencia masiva de espectadores a los cines durante el fin de semana largo.