La notable caída de Tiger Woods en el golf mundial continuó el viernes cuando no logró pasar el corte del fin de semana tras la segunda ronda del PGA Championship.

El estadounidense, que supo dominar el golf durante años, se fue a casa tras terminar el torneo con un total de 150 golpes para dos rondas, diez sobre el par.

Nadie tomaba un control firme del liderato en el campo del Atlanta Athletic Club y la atención cayó en el derrumbe de Woods, cuya carrera se deshace por un escándalo personal y un juego que no logra reparar.

Woods cometió bogeys dobles en los hoyos 11 y 12 y se quedó sin esperanzas de llegar al fin de semana. Terminó con 73 golpes, tres sobre el par, luego de marcar 77 en la primera ronda.

"Caí en 20 trampas de arena en dos días, mandé cuatro o cinco pelotas al agua", dijo Woods. "Eso no puede terminar en una buena tarjeta".

El hoyo 18 fue un resumen de la jornada para Woods: su tiro de salida fue a la arena, el segundo cayó al agua y terminó con bogey. Se perdió el corte por el increíble margen de seis golpes.

Sólo dos veces antes, Woods no había llegado al fin de semana en un major: en el Abierto de Estados Unidos de 2006 y el Abierto Británico de 2009. Ahora, se tomará un largo descanso hasta noviembre para volver a jugar en Australia. Su próximo major será el Masters, dentro de ocho meses.

Si la caída del ex número uno fue sorpresiva, también lo fue la cima de la tabla al final del día.

Keegan Bradley, que juega su primer major, registró 64 golpes. Jason Dufner, que no había pasado el corte en cinco de sus últimos seis torneos, logró 65. Los dos estaban primeros con 135 golpes, cinco bajo par.

"Estoy jugando bien", dijo Bradley, sobrino de la ex golfista Pat Bradley. "Cuando juegas bien, parece fácil. Estoy llegando a muchos greens y haciendo mis mejores putts en todo el año".

Steve Stricker llegaba a la ronda con dos golpes de ventaja tras registrar 63 sin bogeys el jueves, cuando estuvo a un golpe de la tarjeta más baja en la historia de los majors y falló un tiro de poco más de tres metros (10 pies) en el último hoyo.

El viernes, falló varios putts más y, con 74 impactos, terminó a dos de los líderes.

Jim Furyk (65), D.A. Points (67), John Senden (68) y Scott Verplank (69) estaban a un golpe, con 136.

Rory McIlroy tuvo problemas en la ronda, que jugó con una gran venda en la muñeca derecha. El norirlandés firmó una tarjeta de 73, tres sobre par, que incluyó un bogey triple, para quedar a ocho golpes de los líderes.

En cualquier otra semana, McIlroy estaría camino a casa, pero tras lesionarse la muñeca derecha, no tiró la toalla en su persecución de la cima.

De hecho, que completara los dos primeros días fue un logro, dado lo que hizo en su tercer hoyo en el torneo. El golfista de 22 años se lastimó un tendón al realizar un swing absurdo con la pelota anidada al lado de una gruesa raíz de un árbol.

"Si no fuese un major, probablemente hubiese parado", comentó.