El gobierno descartó el viernes un estallido social debido a las extendidas protestas iniciadas por el prolongado conflicto estudiantil y señaló que ve un camino de salida institucional a través de una propuesta de mesa de diálogo del Congreso.

"Pensamos desde el gobierno que no (habrá un estallido social) y estamos haciendo todos los esfuerzos y cumpliendo con los deberes para que ello no ocurra", dijo el vocero oficial Andrés Chadwick en conversación con corresponsales extranjeros.

Apuntó que la inmensa mayoría de los chilenos no quiere que el país se transforme en un lugar de confrontación y violencia y que el gobierno asegura que "no se va a gobernar desde la calle", por cuanto existen los mecanismos, la voluntad y las instituciones para encauzar un diálogo.

"Esperamos que los dirigentes universitarios reflexionen y vean ahí una instancia donde puedan hacer valer su visión o sus propuestas y ahí vayamos construyendo los caminos para poder solucionar (el conflicto). Pero nosotros no visualizamos a un Chile confrontado, en violencia o en situaciones de ingobernabilidad", agregó el portavoz oficial.

El vocero señaló que "estamos respaldando con toda fuerza" la mesa de diálogo propuesta el jueves por los presidentes del Congreso, el centroizquierdista titular del Senado Guido Girardi, y el presidente de la Cámara de Diputados, el derechista Patricio Melero, con la que los legisladores buscan discutir las demandas estudiantiles y acordar con sus dirigentes iniciativas que pongan fin al conflicto que lleva más de dos meses.

Dirigentes universitarios y secundarios analizarán este fin de semana la posibilidad de incorporarse a la mesa de diálogo propuesta por el Congreso.

Chadwick advirtió ante los disturbios tras las masivas protestas estudiantiles que "el gobierno tiene la más firme voluntad de garantizar el orden público" y que su control es una tarea prioritaria. Dijo que a las autoridades les preocupa la violencia y por eso ha buscado caminos de diálogo.

El portavoz señaló que los movimientos sociales tienen el legítimo derecho a expresarse, pero que la manera de encausar sus demandas es por la vía institucional.

Chadwick defendió el accionar policial, que ha sido criticado por las represiones desmedidas, y admitió que en Chile existe "una brecha de desigualdad muy significativa" pero tal como el presidente Sebastián Piñera descartó la posibilidad de una enseñanza gratuita como demandan los estudiantes.

En tanto, dos muchachas de la treintena de estudiantes secundarios en huelga de hambre se sumaron este viernes a otros cuatro que han tenido que ser trasladados a un centro hospitalario por su débil estado. Desde hace tres semanas los alumnos de la enseñanza media iniciaron su ayuno para presionar al gobierno.