Centenares de estudiantes protestaron el viernes contra un proyecto de ley que temen privatice la enseñanza pública en Honduras.

"La juventud en resistencia se vistió hoy de negro bajo el lema de rebelarse es educarse y manifestarse en defensa de la escuela pública", dijo en un comunicado el Frente Nacional de Resistencia Popular.

Las protestas son auspiciadas por el Frente, integrado por seguidores del derrocado presidente Manuel Zelaya (2006-2009), y la Federación de Organizaciones Magisteriales, con unos 60.000 educadores.

El ministro de Educación, Alejandro Ventura, afirmó el viernes en rueda de prensa que "el Frente pretende crear el caos en el país, usando a los estudiantes. Y los padres deben hablar con sus hijos para que entren en razón y no sean usados políticamente".

El subdirector nacional de la policía, general René Maradiaga, afirmó en rueda de prensa que "a la marcha asistió un reducido grupo de zelayistas y la mayoría eran maestros del Frente de Resistencia".

Los protestantes recorrieron unos cinco kilómetros antes de concentrarse frente al Poder Legislativo. Los organizadores dijeron que también hubo una marcha en San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de la capital.

Para evitar nuevas acciones vandálicas, como las protagonizados el martes en esta capital, numerosos policías y soldados se apostaron a lo largo del recorrido de los manifestantes. Hace tres días, los estudiantes quebraron lámparas del alumbrado eléctrico y destruyeron plantas y adornos de la avenida situada frente al aeropuerto internacional Toncontín de esta ciudad.

El conflicto entre estudiantes y el gobierno se inició hace dos semanas, cuando un reducido grupo de escolares ocupó por siete días unos 50 centros de enseñanza de diferentes ciudades del país.

La policía los desalojó el martes de los planteles, pero los adolescentes volvieron ocuparlos a un día después y desde entonces impiden las clases.

Los educandos exigen al Estado que dote de más mobiliario e instalaciones físicas a los centros educativos y contrate más maestros. También la destitución del ministro de Educación.

El presidente Porfirio Lobo convocó para el lunes a los dirigentes de los sectores educativos con el objetivo de concertar la nueva Ley General de Educación.

"Comenzaremos a partir de cero y así debatiremos el futuro de nuestra educación", afirmó Lobo en un comunicado. "Y allí se analizará la realidad de la enseñanza estatal con una visión hacia el futuro".

El vicepresidente Hugo Barnica dijo a la prensa que "el problema educativo en Honduras seguirá mientras nuestra clase política y los dirigentes de los maestros usen el sistema en su propio beneficio".

Indicó que "los maestros respaldan a los alumnos porque los alumnos respaldan a los maestros, cuando ellos los necesitan en sus reclamos callejeros... y ese es círculo vicioso y un problema político".

El actual sistema educativo hondureño data de 1966.

De acuerdo a estimaciones de la Secretaría de Educación, en lo que va del año se han perdido al menos dos meses de clases a raíz de huelgas de los educandos por mejores salariales. El gobierno establece 200 días de clases al año en el país.