El Gobierno de EE.UU. se mostró hoy "preocupado" por el anuncio de que Israel construirá 4.300 viviendas en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este, y urgió a las partes a no tomar acciones que perjudiquen el proceso de paz.

"Estamos preocupados por la continua acción por parte de Israel en lo que respecta a la construcción de viviendas en Jerusalén. Hemos transmitido estas preocupaciones al Gobierno israelí, y seguiremos haciéndolo", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, subrayó que la posición de Washington respecto a la construcción de asentamientos "no ha cambiado, y es la de urgir a ambos lados a no tomar ninguna acción que dificulte la vuelta de las dos partes a la mesa negociadora".

No obstante, Carney no quiso hacer comentarios sobre la posibilidad de que los nuevos asentamientos israelíes reafirmen a los palestinos en su plan de pedir en septiembre a la ONU que les reconozca como estado soberano.

El Cuarteto para Oriente Medio (ONU, Rusia, EE.UU. y Unión Europea) mantiene negociaciones privadas con las partes para disuadir a los palestinos de tomar esa acción unilateral y acercar a israelíes a la idea de los dos estados en base a las fronteras de 1967, propuesta el pasado mayo por el presidente Barack Obama.

Esos esfuerzos "se ponen en peligro" con decisiones como la de la construcción de nuevas viviendas en Jerusalén Este, apenas una semana después de que Israel anunciara la construcción de otras 930 casas en una colonia de Cisjordania, según indicó hoy Nuland.

El ministro de Interior de Israel, Eli Yishai, ha firmado la aprobación de tres proyectos de construcción en Jerusalén, que se llevarán a cabo en la parte de la ciudad ocupada a los palestinos desde 1967.

Unas 1.600 viviendas ampliarán el asentamiento judío de Ramat Shlomo, otras 700 se construirán en la colonia de Pisgat Zeev y 2.000 más en el de Givat Hamatos.