El gobierno francés tendrá que reducir aún más el gasto público después que cifras difundidas el viernes mostraron que la economía gala no creció en el segundo trimestre, otro indicio de que el panorama financiero global encara nuevos peligros de recesión.

El gabinete del presidente Nicolas Sarkozy quizá tenga que adoptar medidas extras de austeridad para el 24 de agosto.

La economía francesa registró un crecimiento nulo en el segundo trimestre, según la agencia nacional de estadísticas INSEE. Los economistas gubernamentales habían pronosticado una expansión del 0,2%.

Dicho crecimiento nulo fue atribuido a la contracción del gasto de los consumidores y de las exportaciones, en medio de los temores de que Francia podría ver reducida la calidad de su deuda crediticia, ahora de AAA, la máxima clasificación.

La prohibición de vender en corto decretada el viernes por los reguladores de los mercados de valores en Francia y otros países europeos ha tenido al parecer un impacto positivo.

Empero, los economistas insistieron que cualquier repunte será muy frágil, y otros consideraron la prohibición errónea e inefectiva.

Las acciones de los bancos franceses tuvieron el viernes una sólida actuación en París. Société Générale subió casi un 3% y Credit Agricole un 1%. En los últimos dos días, los bancos franceses, y especialmente Société Générale, han oscilado aparatosamente por los rumores sobre su precaria salud financiera.

El supervisor bursátil de la Unión Europea, la Autoridad Europea de Activos y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) anunció el jueves por la noche la prohibición de las ventas en corto tras incrementar su vigilancia horas antes en los mercados de valores del Viejo Continente.

Los reguladores en Francia, Italia, España y Bélgica adoptaron la misma medida.

En la modalidad de las ventas en corto, el inversionista espera ganar dinero apostándole a un descenso en el precio de determinadas acciones, en este caso las bancarias.

Para ello, el inversionista toma prestado un activo para venderlo al creer que bajará. Luego recompra el mismo activo devaluado y lo devuelve al dueño, embolsándose la diferencia entre lo obtenido mediante la venta de los valores prestados y el valor que tienen en el momento de su devolución.

El ministro de Hacienda francés Francois Baroin prometió el viernes que su país alcanzará los objetivos de un crecimiento del 2% este año, aunque otros lo consideran improbable.

En Grecia, las estadísticas difundidas el viernes indican que el país sufre una profunda recesión, y que su economía se contrajo un 6,9% en el segundo trimestre en comparación al mismo periodo el año pasado, por el menor gasto consumidor.

Y en Italia, el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi sostendría el viernes una reunión urgente del gabinete para aprobar nuevas medidas de austeridad con las que equilibrar el presupuesto para el 2013 y calmar con ello los mercados, muy preocupados por el panorama financiero italiano.