La Comisión Nacional de los Derechos Humanos denunció que la policía y los soldados suelen entrar a los domicilios de la gente, colocar pruebas falsas y apoderarse de sus pertenencias.

Señaló también que esas prácticas han aumentado al adquirir más fuerza la guerra que México libra contra los cárteles de la droga.

La polémica saltó a la palestra pública tras entrar la policía en la vivienda de un poeta esta semana en busca de un presunto cabecilla de un cártel.

La comisión sostiene que las fuerzas de seguridad colocan en ocasiones pruebas falsas para justificar los registros, y en la mayoría de sus allanamientos ilegales ocasionan destrozos o despojan de ciertas pertenencias a sus moradores.

El organismo defensor de los derechos humanos formuló sus comentarios el viernes en una inusual recomendación general a todos los organismos policiales, militares y de seguridad.