Voces de nueve países cantarán el feliz cumpleaños al ex presidente Fidel Castro, quien arribará a sus 85 años alejado del poder, pero conservando muchos seguidores incondicionales en el continente.

La cantante cubana Omara Portuondo, varias veces ganadora de los Grammy Latinos; la venezolana Cecilia Todd, el uruguayo Daniel Viglietti, el chileno Pancho Villa y la argentina Liliana Herrero se presentarán el viernes en el Teatro Carlos Marx de la capital para esperar la llegada del 13 de agosto, día de cumpleaños del ex gobernante.

"Será una serenata mayor porque el homenajeado es una figura histórica y su pensamiento seguirá atravesando siglos porque es el pensamiento de un revolucionario cabal que ha marcado la conciencia latinoamericana", expresó el uruguayo Viglietti a los periodistas.

Bautizada como "Serenata de la Fidelidad", la gala a la cual se entrará por invitación, pero que será transmitida por las señales nacionales e internacionales de la televisión cubana, fue organizada por la Fundación Guayasamín de Ecuador, que maneja el legado del fallecido pintor de esa nación sudamericana Oswaldo Guayasamín.

El artista plástico fue un amigo personal de Castro y de los pocos en romper la reticencia del ex mandatario a festejar su onomástico, pues ya en los 80 le preparó fiestas y agasajos. En las décadas que le dieron continuidad a la relación — hasta al deceso del ecuatoriano en 1999 — le hizo y regaló varios retratos, expuestos en la Casa-Museo Guayasamín en el casco histórico de la capital isleña.

Se desconoce si el ex gobernante, el actual mandatario su hermano Raúl Castro o el presidente venezolano Hugo Chávez, quien sigue un tratamiento médico en la isla, asistirán a la gala musical.

Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, al oriente de la isla, de la unión de un inmigrante español y una cubana.

Estudió en un colegio religioso y se recibió de abogado en la Universidad de La Habana, desde donde se promocionó como un dirigente político y se forjó como un líder que fue radicalizándose hasta convertirse en una figura odiada o amada, pero nunca indiferente y en franca confrontación con los poderosos en Estados Unidos.

En 1959 la revolución que Castro lideraba triunfó y él siguió en el poder hasta 2006, cuando se enfermó — y estuvo al borde de la muerte — poco antes de cumplir 80 años.

A mediados de 2011 también dejó su cargo como primer secretario del Partido Comunista de Cuba.