Transportistas venezolanos levantaron hoy un paro nacional que afectó durante varias horas Caracas y otras ciudades del país tras acordar la instalación de una mesa de diálogo con el Gobierno, que atribuyó la protesta a una "agenda de desestabilización" promovida por la oposición.

El presidente de la Federación Nacional de Transporte, Erick Zuleta, llamó a los chóferes a reanudar "las actividades en toda la geografía del país", después de reunirse hoy con los ministros de Transporte, Francisco Garcés, y del Interior y Justicia, Tareck El Aissami.

Los transportistas habían comenzado la huelga en demanda de pagos que les adeuda el Gobierno en concepto de subsidios y por las condiciones de inseguridad en que trabajan.

"Ya cesaron las causas de las protestas, ya estamos siendo oídos, ya estamos comenzando a llegar a los entendimientos habidos y, por lo tanto, cesan las acciones sindicales acordadas", afirmó en una conferencia de prensa.

El Aissami criticó la protesta de "algunos grupos" de transportistas que vinculó con la plataforma opositora Mesa de la Unidad Democrática y a los acusó de obstaculizar el paso en algunos puntos.

"Hay una clara agenda de desestabilización (...) una agenda que apunta hacia tratar de desestabilizar y demostrarle al mundo la supuesta ingobernabilidad" en Venezuela, advirtió el ministro del Interior en una declaración ante la prensa junto a su colega de Transporte.

Denunció "hechos de violencia" en los estados de Miranda (centro y al que pertenece parte de Caracas) y Carabobo (centro), así como en Táchira (oeste) y Lara (oeste), que, aseguró, están gobernados por "la derecha".

Según líderes sindicales, en Carabobo (centro) el seguimiento de la huelga alcanzó al 90 % y en el estado de Zulia (oeste) hubo una paralización del 82 %.

El secretario del Comando Intergremial de Transporte, José Luis Trocel, aseguró hoy que el transporte se había paralizado en un 60 % en la mayoría de los estados y que se habían cerrado calles y avenidas con sus vehículos en señal de protesta.

Ello derivó en incidentes entre conductores y miembros de la Policía Nacional y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) en algunas barriadas populares de Caracas, según informaron medios locales.