El presidente de Société Générale, Frédéric Oudéa, envió hoy un mensaje tranquilizador a los mercados sobre la solidez del banco, un día después de que sus acciones cayeran casi un 15 por ciento ante la propagación de rumores que la entidad ha pedido que se investiguen.

"Una economía sólida necesita bancos sólidos y los bancos franceses lo son", aseguró Oudéa a la radio RTL.

En una entrevista publicada por "Le Figaro", el presidente de la segunda entidad francesa aseguró que la víspera fueron "víctimas de una serie de ataques de los mercados", en forma de "rumores" y de la "especulación"

"Son ruidos completamente fantasiosos que desmiento con el vigor más extremo", señaló el banquero en referencia a los rumores de que Société Générale podría sufrir más perdidas de las previstas por su exposición a la deuda soberana griega.

Oudéa indicó que no han sufrido "ninguna pérdida particular" y que sus resultados son "satisfactorios".

Los títulos del banco se vieron afectados por unas declaraciones del ministro griego de Economía, Evangélos Vénizélos, que señaló que su país está renegociando el pago de la deuda que va hasta 2024 y no sólo hasta 2020 como se recoge en el segundo plan de salvamento heleno.

Oudéa afirmó que, en cualquier caso, esa renegociación no afecta a Société Générale porque no tiene "títulos griegos cuya madurez sea superior a 2020".

"Nuestra exposición a Grecia a sido enteramente provisionada en las cuentas del segundo trimestre", indicó el director, que recordó que, pese a las consecuencias de la crisis helena, el banco ganó 1.700 millones de euros en los seis primeros meses del año.

El presidente de Société Générale también minimizó el impacto de su exposición a la deuda italiana que consideró "débil".

"Esos asuntos son mínimos para Société Générale. Tenemos beneficios sólidos, hemos reforzado nuestro capital, no hay ningún problema en Société Générale", agregó.

Oudéa reaccionó así a la fuerte caída de las acciones de su banco la víspera, cuando llegó a perder un 20 % a lo largo de la jornada para limitar finalmente las pérdidas a casi el 15 %.

Société Générale lideró las caídas del sector financiero, el más afectado de la jornada marcada por los rumores de que Francia podía ver degradada la nota de su deuda soberana, informaciones desmentidas tanto por las agencias de notación como por el Ministerio de Economía.

El presidente, Nicolas Sarkozy, interrumpió sus vacaciones para reunir a un gabinete de crisis y anunciar que se estudiarán un paquete de medidas para reducir el déficit público.

La intervención de Sarkozy no calmó a los mercados y el selectivo de la Bolsa de París, el CAC-40, acabó cediendo un 5,45 %.