Los seguidores de Antauro Humala, el hermano preso del presidente peruano, Ollanta Humala, anunciaron hoy que mañana viernes marcharán hacia el Palacio de Justicia para pedir su libertad.

Uno de los simpatizantes de Antauro Humala, Jaime Quispe Gallegos, dijo a Radio Programas del Perú (RPP) que su permanencia en la cárcel es injusta porque debió ser procesado por sedición y no por homicidio por el levantamiento que encabezó contra el entonces presidente Alejandro Toledo en 2005, que causó seis muertos.

Quispe anunció que mañana, viernes, harán una marcha desde la plaza San Martín, en el centro histórico de Lima, hacia el Palacio de Justicia, donde permanecerán en protesta.

Antauro Humala fue condenado a 25 años de prisión por el secuestro y homicidio de cuatro policías en la toma de la comisaría de la ciudad andina de Andahuaylas, una acción en la que murieron también dos de los atacantes.

Los seguidores de Humala, algunos de ellos reservistas del Ejército, se reunieron hoy en las inmediaciones del Palacio de Justicia para respaldar la excarcelación de su líder, al igual que lo han hecho en los últimos días en distintos puntos de la ciudad.

Antauro Humala no ha dejado de hacer declaraciones a distintos medios de comunicación desde el penal de máxima seguridad de Piedras Gordas, para insistir en las razones por las cuales se considera un "precursor" del actual gobierno de su hermano y que, por lo tanto, merece la libertad.

En declaraciones al canal Frecuencia Latina, Antauro Humala recordó este miércoles que su hermano Ollanta juró al cargo de presidente con la promesa de respetar la Constitución de 1979 (anterior a la vigente) y que el levantamiento por el cual fue condenado también tenía ese fin.

Antauro Humala dijo que "si la obligación (de excarcelarlo) es coherente, más aún en un estadista, debe ejecutarla, a menos que (su hermano, el presidente) sea un arlequín".

El aludido, el presidente Ollanta Humala, mantiene silencio desde que juró su cargo, el pasado día 28, a pesar del eco que están teniendo las manifestaciones de su hermano y de su padre Isaac Humala, que hace de abogado de Antauro.

En ese papel Isaac Humala ha planteado a una sala de la Corte Suprema que el delito que corresponde a su hijo por los sucesos del 2005 es el de sedición, que tiene una pena máxima de 10 años de cárcel.

Tras una primera deliberación, dos de los cinco jueces integrantes de la sala han aceptado modificar los cargos y reducir la condena de 25 años a entre 19 y 17 años de cárcel, pero resta la opinión de un magistrado dirimente para llegar a un fallo definitivo.

Isaac Humala confía en que Antauro saldrá de la prisión una vez que los jueces lleguen a una decisión final, pero si el fallo no le favorece reclamará una amnistía o indulto presidencial.