Afrodescendientes de unos 70 países pedirán en su I Cumbre Mundial, que celebraran en Honduras la próxima semana, el combate al racismo y la discriminación, así como el respeto a sus derechos a la educación, la vivienda y el empleo, informó hoy el coordinador general del evento, Céleo Álvarez.

El dirigente, que además preside la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), dijo a Efe que en la I Cumbre Mundial de Afrodescendientes, que tendrá lugar del 18 al 21 de agosto, también pedirán a los Estados que garanticen "a las víctimas del racismo el pleno acceso a la justicia".

A la cumbre, que se celebrará en La Ceiba, en el Caribe de Honduras, asistirán unas 800 personas, entre gobernantes, delegados y representantes de delegaciones de unos 70 países, incluidos afrodescendientes de varias comunidades de Honduras, de acuerdo a la información oficial.

El evento es organizado por la ODECO, con el auspicio de instituciones públicas y privadas, organismos internacionales de cooperación y misiones diplomáticas, entre otros.

"Es importante que se respeten los derechos humanos de todos los afrodescendientes y que cese tanta discriminación en todas sus formas", subrayó el coordinador de la cumbre.

En su opinión, en muchos países no hay políticas públicas para combatir los altos niveles de pobreza en que viven los pueblos afrodescendientes, lo que representa para ellos "un obstáculo a las aspiraciones de mejorar las condiciones de vida, capacidades, la libertad cultural, el bienestar y el pleno ejercicio de la ciudadanía".

En un proyecto de Declaración de la cumbre, los afrodescendientes piden a los Estados y organismos internacionales adoptar medidas afirmativas para asegurar el acceso pleno de sus pueblos a la educación, salud, vivienda, empleo, ingresos y accesos a sistemas de financiación y crédito.

También claman por acceso a la alimentación, tecnologías de la información y comunicaciones, cultura y procesos políticos.

"Los gobiernos y las empresas tienen la obligación de garantizar a los y las afrodescendientes lugares de vivienda, trabajo y recreación saludables, libres de contaminación y degradación ambiental", añade el borrador de la declaración.

Los pueblos afrodescendientes piden además garantías de protección tanto para ellos como para sus tierras contra conflictos militares, planes urbanistas o desastres naturales.

Los gobiernos deben adoptar planes específicos con indicadores de cumplimiento que se puedan medir en lo que respecta al combate del racismo, la discriminación racial y la xenofobia, subraya el documento.

A las Naciones Unidas le solicitan que declare el Decenio de los Pueblos Afrodescendientes en el Mundo a partir del año 2012, que incluya estructuras y asignaciones presupuestarias para su desarrollo, y la creación del Fondo de Desarrollo de los y las Afrodescendientes.

Abogan además porque la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea "creen en su seno el Foro Permanente de Asuntos Afrodescendientes".

Otras peticiones a organismos regionales se orientan a establecer mecanismos y programas que fomenten el intercambio cultural y económico entre los afrodescendientes.

Álvarez expresó que la cumbre es un paso importante para el reconocimiento, la justicia y el desarrollo de los pueblos afrodescendientes, que siguen siendo discriminados por el color de su piel "y hasta por ignorancia".