Incluso las palabras ya no son baratas. Las Naciones Unidas han decidido limitar el número de éstas en sus informes debido a los costos de imprenta y traducción.

Kassym-Jomart Tokayev, director general de la ONU en Ginebra, dijo el jueves en la Conferencia sobre Desarme que la norma se "debe a las crecientes limitaciones financieras y a la carga de los servicios de traducción".

Indicó a los negociadores del desarme nuclear que limiten sus informes a no más de 10.700 palabras, mientras que los de la secretaría general de la ONU quedan limitados a 8.500.

Tokayev, que también encabeza la conferencia, dijo que la ONU ha pedido a todas las naciones que adopten la nueva norma.

La Conferencia sobre Desarme, integrada por 65 naciones, es el único foro multilateral para la diplomacia del armamento nuclear. El organismo ha logrado muy poco desde que en 1996 redactó el tratado sobre la prohibición de pruebas nucleares.