El ministerio del Interior dio su autorización definitiva para construir 1.600 apartamentos en el disputado sector este de Jerusalén y aprobará otros 2.700 en los próximos días, informó el jueves un vocero.

El plan podría complicar los esfuerzos diplomáticos por disuadir a los palestinos a que declaren su nuevo estado en las Naciones Unidas.

El anuncio suscitó críticas inmediatas de los palestinos, como también del principal grupo israelí opuesto a los asentamientos, que acusa al gobierno de aprovechar las protestas masivas por los costos de la vivienda para dar justificación económica a la cuestión siempre explosiva de construir en la ciudad.

La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu sabía que los planes de construcción marchaban, dijo Roi Lachmanovich, vocero del Ministerio del Interior. Una aprobación anterior para el proyecto de los 1.600 departamentos puso en apuros a Netanyahu y causó una fricción diplomática con Estados Unidos porque coincidió con una visita a Israel del vicepresidente estadounidense Joe Biden.

Los palestinos se oponen a todas las construcciones israelíes en el este de Jerusalén porque atentan contra sus esperanzas de establecer en la ciudad santa la capital de un futuro estado. La aprobación de las viviendas podría crear nuevos problemas a Washington, que trata de persuadir a los palestinos a que abandonen su proyecto de tener su propio estado y en cambio negocien con Israel.

Un alto funcionario palestino, Saeb Erekat, acusó a Israel de anteponer los asentamientos a la paz.

"Instamos al gobierno de Estados Unidos a apoyar nuestro proyecto en la ONU debido a que el único modo de preservar ahora la solución de los dos estados es la admisión del estado de Palestina", afirmó.

Lachmanovich, el portavoz del ministerio, dijo que los nuevos departamentos son necesarios para hacer frente a la escasez de viviendas en la ciudad.

La construcción probablemente no comenzará en años debido a que los planes de construcción deben pasar por un proceso de aprobación múltiple.

El grupo Paz Ahora acusó al gobierno israelí de explotar "cínicamente" las protestas provocadas por los elevados precios de las viviendas para promover sus planes de construir éstas en el sector disputado de Jerusalén.

El martes, Washington censuró a Israel por llevar adelante otros planes para construir 930 departamentos en otro vecindario del este de Jerusalén.