La minera brasileña Vale y los grupos coreanos Dongkuk Steel y Posco dieron inicio hoy a las obras de construcción de una nueva siderúrgica en Brasil que tendrá capacidad para producir tres millones de toneladas de placas de acero al año y exigirá una inversión de 4.200 millones de dólares.

Las tareas de movimiento de tierras en el local en que será erguida la Compañía Siderúrgica do Pecém (CSP) fueron iniciadas simbólicamente en una ceremonia que contó con la participación de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

La siderúrgica que entrará en operación en 2014 en el Complejo Industrial y Portuario do Pecem, en el estado de Ceará (nordeste de Brasil) y en donde también se construyen una refinería y un astillero, tiene como socios a la brasileña Vale (50 %) y a los grupos siderúrgicos coreanos Dangkuk Steel (30 %) y Posco (20 %).

Se trata de uno de los varios proyectos siderúrgicos en que viene invirtiendo la Vale, la mayor productora mundial de hierro y que ha decidido procesar en Brasil parte del mineral que extrae del país, lo que fue destacado en el discurso pronunciado por Rousseff en la ceremonia.

"La Vale asumió el compromiso de crear valor en Brasil, de agregarle valor al mineral que extrae y produce en Brasil, y ahora procesará una parte en el país y exportará el restante", afirmó la mandataria.

Vale, mayor empresa privada del país, tiene varios proyectos para construir plantas siderúrgicas en Brasil en los que se ha asociado a grandes grupos mundiales.

La empresa tiene participación en proyectos para la construcción de siderúrgicas que prevén inversiones por 22.000 millones de dólares y que producirán 18,5 millones de toneladas de acero por año, equivalentes a casi la mitad de toda la producción brasileña en 2009, que fue de 42,1 millones de toneladas.

Entre esos proyectos destaca la Compañía Siderúrgica del Atlántico (CSA), en la que está asociada al grupo alemán ThyssenKrupp y cuya primera fase fue inaugurada el año pasado en Río de Janeiro, así como la Compañía Siderúrgica de Ubu (CSU) y Aceros Laminados de Pará (Alpa).

La planta en Pecem, cuya capacidad de producción podrá llegar a seis millones de toneladas de placas de acero al año en una segunda fase, también producirá energía eléctrica para satisfacer su propio consumo y vender el excedente.

Pecem, ubicado a 60 kilómetros de Fortaleza, la capital de Ceará, fue escogido como sede del proyecto debido a que cuenta con la infraestructura logística necesaria y porque, por su ubicación en el litoral norte de Brasil y próximo al Atlántico norte, tiene una posición estratégica favorable para las exportaciones.

Rousseff también participó hoy en las ceremonias de inauguración de la correa transportadora de mineral que abastecerá con materias primas a las industrial del Complejo de Pecem y del Terminal de Múltiple Uso, que quintuplica la capacidad de movimiento de contenedores en el puerto.

El sistema de correas transportadoras, con seis kilómetros de extensión y capacidad para mover 2.400 toneladas por hora, utiliza un sistema tubular cerrado que evita que el polvo de los minerales contamine el medio ambiente.

"Brasil no enfrentará la actual crisis con recesión sino con más proyectos como éste, que generan empleo, elevan la renta y garantizan el mercado interno", afirmó Rousseff.