El alemán Jurgen Klinsmann debutó al frente de la selección de fútbol de Estados Unidos con un empate a 1-1 frente a México, que calificó de "justo", al concluir el partido amistoso que ambos combinados nacionales disputaron en el Lincoln Financial Field, de Filadelfia.

"Sabíamos de la calidad del rival, pero jugamos un partido interesante, en el que al final tuvimos más aciertos que errores y del que nos sentimos muy satisfechos", declaró Klinsmann. "No es fácil asimilar de inmediato lo que queremos construir, pero disfrutamos de un partido interesante y muy válido".

Klinsmann, de 49 años, 13 como residente en Estados Unidos, admitió que sintió una gran emoción antes y al inicio del partido cuando escuchó el himno para iniciar el debut al frente de la selección de fútbol de las barras y las estrellas, que el pasado 28 de julio despidió a su antecesor en el cargo Bob Bradley, y lo nombró como su sustituto, pero enseguida se centró en el encuentro.

"Somos conscientes que estamos en un proceso de aprendizaje, pero vi cosas muy interesantes en jugadores como Michael Orozo, Edgar Castillo --ambos jugadores latinos-- y Landon Donovan, cada uno de ellos con el trabajo encomendado", señaló Klinsmann. "Pero ha sido Kyle Beckerman el que más me ha impresionado en su posición de número 6 y Robbie Rodgers, autor del gol, mostró su potencial".

Klinsmann destacó que en la primera parte trataron de adaptarse y cansar a México al permitir que hiciesen el mayor esfuerzo físico en busca del gol, pero en la segunda jugaron muy bien y tuvieron opción de haber conseguido la victoria.

"La primera parte fue lo más difícil al tratar de mantener bien posicionada a la defensa, que será nuestro pilar de cara al futuro", valoró Klinsmann. "En la segunda parte, con los cambios que hizo México, pudimos presionar más y ahí estuvo la clave para conseguir el empate".

Pero Klinsmann admitió que tendrán que trabajar muy duro e ir paso a paso para mejorar muchas cosas que necesita el equipo, especialmente en el apartado de sentirse cómodo cuando están en el campo.

"Nuestra defensa debe ser la clave, que se sienta segura, que además lleve el balón para adelante para comunicarse bien con los centrocampistas, algo que ahora no sucede y en donde perdimos muchos balones ante un equipo de la calidad como la que tiene México", explicó Klinsmann. "Sabemos lo que tenemos que hacer y estoy convencido que iremos a más como equipo".

El nuevo entrenador de Estados Unidos también introdujo la gran novedad de volver a los orígenes del fútbol en cuanto a la numeración del equipo de ponerlos del 1 al 11 y sin nombre en la espalda de la camiseta de cada jugador.

"No hay nada especial en torno a este cambio, lo único que quiero es simplificar las cosas hacerlas más fáciles, como antes, es decir hay 11 jugadores en el campo y por lo tanto todos deben saber la posición que ocupan de acuerdo al número", valoró Klinsmann. "Es difícil para un aficionado saber en que posición está un jugador que sale con el número 98 a la espalda".

Klinsmann dijo también que sólo en las competiciones de la Copa del Mundo y de la Concacaf la selección de Estados Unidos llevarán números diferentes porque tendrán que mantenerlos durante todo el tiempo que dure el torneo.

"Pero en el resto de las competiciones, el que lleve un número del 1 al 11 dentro de la selección sabrá en ese momento que posee el honor de ser el titular con el equipo nacional", subrayó Klinsmann. "Además para mi como entrenador tengo que hacer las cosas mucho más fáciles, aunque admito que hay jugadores que tienen predilección por determinados números".

Sin embargo, Klinsman reiteró que con la selección deben entender que luchan por vestir la camiseta con un número concreto del 1 al 11, en función de la posición que jueguen en el campo.

Klinsmann fue muy claro que para futuras llamadas nadie tiene el puesto garantizado aunque como es lógico existe ya una base, pero deben saber todos los profesionales que la lucha por los puestos que ya estén establecidos será siempre abierta para que lleguen gente nueva y puedan ocuparlos si se lo merecen.

"Aquí nadie tiene garantizado un puesto, en cada convocatoria se lo tienen que haber ganado con su esfuerzo y compromiso de querer formar parte de la selección", agregó Klinsmann.