Cinco miembros de la misión de la OTAN en Afganistán murieron hoy por la explosión de un artefacto en el sur afgano, informó la Alianza Atlántica mediante un comunicado.

La OTAN no detalla, como es habitual, ni la ubicación exacta del incidente armado ni la nacionalidad de los militares fallecidos.

Este ataque llega horas después de que la misión internacional informara de que otro miembro del contingente de la OTAN murió ayer por un ataque con explosivos también en el sur del país.

Los nuevos ataques se producen después de que el pasado día 6 los talibanes asestaron uno de sus golpes más sangrientos al abatir un helicóptero de la OTAN en la provincia de Wardak (centro del país), y causar la muerte de 30 soldados de EEUU y siete militares afganos.

Según datos del portal especializado icasualties.org, hasta ayer habían muerto en lo que llevamos de año 382 soldados de la misión de la OTAN en Afganistán, donde la Alianza Atlántica inició en julio el traspaso del control de la seguridad del país a las fuerzas afganas.

El traspaso se desarrolla de forma paralela a la salida gradual de las tropas de EEUU, cuyos 100.000 soldados desplegados en Afganistán está previsto que completen la retirada en 2014.

Ambos procesos se han iniciado en medio de uno de los periodos más sangrientos de una guerra que en un mes cumplirá diez años.