El jugador puertorriqueño Carlos Arroyo ha estado en conversaciones con clubes de España para irse a jugar allá este año ante la posibilidad de que no haya temporada de la NBA por el cierre patronal.

"Estamos hablando y abriendo conversaciones de lo que es jugar a nivel internacional. No quiero mencionar los equipos, pero son más de uno", dijo Arroyo a periodistas el miércoles luego de culminar un entrenamiento con la preselección de Puerto Rico con miras al Torneo Preolímpico en Mar del Plata, Argentina.

No sería la primera vez que el jugador de 32 años jugaría en algún país a nivel internacional, pues en el 2008, ayudó al Maccabi Tel Aviv a ganar el título de Liga en Israel.

El baloncestista boricua explicó que tomará una decisión concreta cuando culmine el Torneo Preolímpico en Mar del Plata, que se llevará a cabo del 30 de agosto al 11 de septiembre próximos y otorgará dos plazas para las Olimpiadas de Londres del 2012.

"No sé qué pasará con la NBA. Hay ofertas, pero también quiero ser paciente. A ver qué se soluciona", abundó.

Reconoció, no obstante, que ya la mayoría de los equipos españoles están formando sus equipos, por lo que "no sería bueno quedarme sin trabajo".

Arroyo promedió la pasada campaña 4,8 puntos y dos asistencias por partido con los Heat de Miami y los Celtics de Boston.

El cierre patronal en la NBA se debe al proceso de negociación por la distribución del dinero que tienen que recibir los jugadores y que los dueños consideran tendrá que reducirse del 57 por ciento que tuvieron en el último año del antiguo convenio a cerca del 40 por ciento.

Los dueños insisten en que durante los últimos años las pérdidas de los equipos han supuesto más de 300 millones de dólares y que el sistema financiero de gestión de la liga para el nuevo convenio tiene que cambiarse.

La liga se comprometió a pagarles a los jugadores durante los seis años del nuevo convenio no menos de 2.000 millones de dólares por temporada, con un salario promedio de cinco millones.