El gobierno brasileño se congratuló hoy de que la agencia de calificación de riesgo japonesa R&I haya elevado la nota de la deuda soberana de Brasil de BBB- a BBB, el segundo escalón entre los países considerados seguros para la inversión.

"El hecho de que esa elevación (...) se produzca en un momento de extrema volatilidad en los mercados financieros internacionales demuestra la solidez de la gestión de la política económica brasileña", destacó el Tesoro Nacional en un comunicado.

La elevación de la calificación de riesgo de Brasil se produce una semana después de que la agencia S&P redujera la de Estados Unidos y en momentos en que se especula con la posible rebaja de las notas de algunos países europeos.

En un comunicado, la japonesa R&I destacó hoy que ahora es menor el riesgo de que la economía brasileña sufra "impactos profundos por los cambios drásticos en el ambiente externo".

La agencia también destacó la robustez del mercado interno brasileño gracias al aumento del número de familias de clase media con alto poder de consumo, la estabilidad de la inflación y la situación fiscal favorable.

Según la firma japonesa, tras haberse recuperado rápidamente de la crisis de 2008 y alcanzado un crecimiento del 7,5 por ciento el año pasado, la economía brasileña tiene perspectivas para alcanzar un crecimiento potencial del 4 por ciento en 2012.

La R&I advirtió de que solo preocupa para el próximo año la presión por el aumento de los salarios de los empleados públicos y de las pensiones, así como la expansión de los gastos con las infraestructuras necesarias para el Mundial de Fútbol de 2014.

Pese a esas preocupaciones, la agencia considera que es reducida la posibilidad de un deterioro importante de la disciplina fiscal.

El Tesoro recordó que el pasado 20 de junio la agencia de calificación de riesgo Moody's ya había elevado la nota de la deuda soberana de Brasil de Baa3 a Baa2, y que dos meses antes la Fitch mejoró la calificación brasileña de BBB- a BBB.

Estas tres agencias, junto con la también japonesa JCR consideran que la calificación de la deuda brasileña está en el segundo escalón entre los países que ya cuentan con el llamado "grado de inversión", es decir entre los que se consideran seguros para la inversión extranjera.