Francia, Italia, España y Bélgica prohibirán la venta en corto, como parte de los esfuerzos para calmar la inestabilidad de los mercados que ha generado fuertes movimientos en las acciones de los bancos y ha agravado las preocupaciones sobre la gigantesca deuda europea.

El supervisor de los mercados de la Unión Europea, la ESMA, anunció la determinación el jueves por la noche, luego de extremar la vigilancia de los volátiles mercados unas horas antes. Con esto concluyen dos días explosivos en los que el valor de los bancos franceses cayó y subió miles de millones de euros.

En la venta en corto, un corredor espera conseguir una ganancia al apostar a la caída de los precios de la acción. A esta práctica se le ha culpado de contribuir con la volatilidad del mercado.

La ESMA dijo en un comunicado que los cuatro países "anunciaron hoy, o lo harán en breve, las nuevas prohibiciones de la venta en corto o en posiciones cortas" a partir del viernes.

El regulador del mercado francés, la AMF, anunció el jueves por la noche que quedan prohibidas durante 15 días la venta en corto de 11 acciones, incluyendo los bancos Société Générale, BNP Paribas y Credit Agricole, y las principales aseguradoras.

Grecia anunció esta prohibición el lunes, pero hasta el jueves ningún otro país europeo había hecho lo mismo.

Funcionarios y banqueros franceses se apresuraron a mitigar el nerviosismo de los inversionistas luego de días de sugerencias de que Francia podría ser la siguiente economía importante en perder su calificación crediticia de Triple A. A finales del día, esos esfuerzos al parecer tuvieron un efecto, pero los economistas dijeron que un rebote seguía siendo muy posible.

El supervisor de los mercados de la Unión Europea dijo el jueves que los reguladores estaban reforzando la vigilancia en los mercados financieros después de días de ventas abruptas.

El presidente del banco central francés, Christian Noyer, atribuyó a "rumores infundados" la espectacular caída de las acciones de los principales bancos de Francia, entre ellos Société Générale y BNP Paribas, e insistió que las instituciones financieras del país son sólidas. El regulador francés de los mercados advirtió de sanciones en contra de cualquiera que exacerbe o se beneficie económicamente de rumores que provoquen ventas.

Noyer dijo que las ganancias del primer semestre de los bancos franceses "confirmaron su solidez en un agreste ambiente económico" y que los colchones de capital de los bancos eran saludables.

Las acciones de los bancos franceses cayeron el jueves hasta que información favorable en contra del desempleo en Estados Unidos propició ganancias en Wall Street, ya cerca del cierre de los mercados europeos. BNP Paribas cerró un 0,3% arriba y Société Générale subió un 3,7%.

Francia ha tenido problemas para asegurarle a los mercados que no será el próximo país que padezca una degradación en su calificación crediticia.

Toda la atención se centrará en los resultados del segundo trimestre del producto interno bruto en Francia que se darán a conocer el viernes. Algunos han advertido que el país galo podría pasar problemas si debe gastar mucho más dinero para salvar otras economías europeas.

Los motores económicos de la eurozona, Alemania y Francia, anunciaron que se reunirán el martes para analizar la situación y buscar soluciones ante las dificultades financieras de Europa.

En otros lugares de Europa, Grecia anunció un aumento del desempleo tras una serie de impopulares medidas de austeridad para reducir la abultada deuda soberana que ha desatado una amenaza generalizada en Europa.

Y en Italia, el ministro de Hacienda Giulio Tremonti dijo el jueves a los legisladores que es necesario aplicar medidas duras y rápidas en los próximos dos años para equilibrar el presupuesto en el 2013. La turbulencia del mercado ha encarecido a niveles casi insostenibles el precio del dinero que Italia pide prestado.

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Gabriele Steinhauser en Bruselas y Melissa Eddy contribuyó en Berlín a este despacho.