Tanto la OTAN como funcionarios libios se desmintieron el miércoles mutuamente en medio de la guerra civil que ya cumple seis meses. La alianza insistió en que un ataque aéreo mató a soldados y mercenarios, no a 85 civiles, mientras la televisión estatal mostró con vida al que parece ser el hijo más joven de Moamar Gadafi, para rechazar las afirmaciones rebeldes sobre su muerte.

Un portavoz de la OTAN, el coronel Roland Lavoie, dijo que la acusación libia sobre víctimas civiles en un ataque aéreo cerca del frente de batalla en la ciudad occidental de Zlitan "no fue corroborada por la información fáctica disponible en el sitio".

Aviones de la OTAN atacaron una base y alojamiento militar 10 kilómetros (6 millas) al sur de Zlitan, dijo Lavoie desde el comando operativo en Nápoles, Italia. Cuatro edificios y nueve vehículos en el complejo fueron alcanzados por municiones guiadas con precisión, dijo.

"Con nuestras capacidades de vigilancia, supervisamos este recinto militar con mucho cuidado antes de atacar", dijo Lavoie. "Se esperaba un número de bajas militares o de mercenarios debido a la naturaleza de la actividad que supervisamos".

"Nuestra evaluación, basada en el nivel de destrucción de los edificios, confirma la probabilidad de bajas de militares y mercenarios", dijo.

Por otra parte, la televisión estatal libia mostró imágenes de un hombre que, según afirmó, era Jamies Gadafi, de 27 años, quien comanda una de las mejores unidades del ejército libio.

La idea al mostrar las imágenes del hijo menor del líder libio Moamar Gadafi era desmentir las afirmaciones formuladas por los insurgentes de que está muerto, precisamente cuando el Consejo Nacional de Transición, la cúpula rebelde, intenta recuperarse de la muerte de su líder militar, Abdel-Fattah Younis, posiblemente por otros insurgentes.

Los rebeldes dijeron el viernes que el joven Gadafi murió en un bombardeo de la OTAN en la población oriental de Zlitan, una información desmentida por Trípoli y que consideró un intento de restar atención a la muerte de Younis.

El cadáver del general fue encontrado hace dos semanas, abandonado en las afueras de Bengasi, la capital oriental de los insurgentes, junto con los cuerpos de dos coroneles que eran sus ayudantes. Habían sido baleados y sus cadáveres incendiados.

Las tensiones por la muerte de Younis hicieron que el liderazgo insurgente reorganizara su gabinete el lunes por la noche. El martes, ordenó la consolidación de varias facciones armadas con la esperanza de imponer cierto orden.

"El beneficio que podría emanar de la muerte de Younis es que los insurgentes intentarán integrar sus grupos y desarrollar una fuerza militar coherente", dijo el especialista en asuntos libios Ronald Bruce St John. "Con ello tendrán más posibilidades de derrocar a Gadafi", agregó.

La aparición de Jamis Gadafi el martes en un hospital de Trípoli, de ser verdad, sería la primera vez que es visto en público desde las informaciones sobre su muerte.

El joven Gadafi apareció visitando a varios heridos en un bombardeo de la OTAN. El vídeo podría aumentar los apuros que pasa la oposición y ponen en duda la veracidad de sus partes de guerra, especialmente cuando intentan mejorar su imagen tras la muerte de Younis.

Estados Unidos recibió con agrado la reorganización y el Departamento de Estado dijo que es un indicio de que el Consejo Nacional, que reconoce Estados Unidos y otros países, como el gobierno legítimo de Libia, utiliza la muerte de Younis para "reflexionar" y "renovarse" con el cese de su comité ejecutivo.

También el miércoles, combatientes rebeldes se acercaron a ciudades costeras de Libia en manos de Gadafi, lo que significa un avance significativo en una ofensiva lanzada durante fin de semana, dijo un portavoz.

___

Al-Shalchi escribió desde El Cairo.