Una semana después de llevar a comer a sus colaboradores económicos para premiar sus esfuerzos en el acuerdo sobre el techo de la deuda, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, repitió hoy la experiencia con un grupo de jóvenes voluntarios de su campaña.

El presidente se unió a seis de los colaboradores de "Obama for America" y a su directora, Sara El Amine, en una mesa de un restaurante de ambiente retro y comida clásica estadounidense cercano al Capitolio, donde, entre otras cosas, comieron unas galletas adornadas con pequeñas banderas del país.

Los jóvenes, seleccionados para el almuerzo por los ensayos que escribieron sobre voluntariado, procedían de distintos puntos del país, como California, Oregon, Idaho, Florida o Pensilvania.

Estos voluntarios se unen así al grupo de afortunados a los que Obama quiso invitar a comer por el esfuerzo realizado durante los últimos meses antes de embarcarse en sus vacaciones, que comenzará a finales de este mes.

La semana pasada, el presidente llevó a comer hamburguesas -uno de sus platos favoritos- al equipo con el que trabajó para las negociaciones sobre el acuerdo del techo de la deuda estadounidense.

Y es que a Obama no le importa aprovechar oportunidades para comer alguna vez que otra en restaurantes de comida rápida, mientras su mujer abandera una campaña sobre alimentación saludable y ha creado una huerta en la Casa Blanca.