La ONU alertó hoy de que lo peor de la crisis humanitaria originada por la hambruna en Somalia está por llegar y solicitó a la comunidad internacional un mayor compromiso para aliviar la situación de millones de personas.

"Todavía no hemos visto lo peor de la crisis. Prevemos un mayor deterioro por los altos niveles de malnutrición aguda y mortandad, así como por el aumento de los precios del cereal y una temporada de cosecha de escasa lluvia", dijo hoy la subsecretaria general adjunta de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Catherine Bragg.

La diplomática nacida en Hong Kong compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU para informar de la situación en Somalia, donde ya son cinco las zonas en las que el organismo internacional ha declarado la hambruna y donde hay 3,2 millones de personas que necesitan "ayuda inmediata para salvar la vida".

"La magnitud de la crisis es hoy todavía mayor que hace una semana", aseguró Bragg.

La subsecretaria general adjunta de la OCHA exhortó a la comunidad internacional a seguir adelante con sus contribuciones para asistir a la población afectada por el hambre y la sequía en Somalia y recordó que todavía son necesarios 1.300 millones de dólares para salvar las miles de vidas que corren peligro.

Bregg señaló que "las intervenciones sanitarias son tan importantes como garantizar las provisiones de alimentos" y aseguró que se debe ayudar al país ahora y en los meses venideros, ya que, con la llegada de la temporada de lluvia en octubre, aumentará el peligro de epidemias debido a la falta de agua potable.

Indicó que la ONU y sus socios siguen negociando con las autoridades locales y comunidades de las zonas controladas por la milicia integrista islámica Al Shabab, vinculada a la red terrorista Al Qaeda, para llevar la ayuda humanitaria necesaria a las zonas más afectadas por la hambruna.

En su comparecencia se refirió también a la salida de los milicianos de Al Shabab de Mogadiscio y señaló que desconoce si se trata de "una retirada completa", además de manifestar que hasta que el Gobierno somalí tome acciones concretas para hacer valer su autoridad en la capital no se verán los efectos.

"Es fundamental que las administraciones locales refuercen su autoridad y que el Gobierno cumpla completamente con su responsabilidad de proteger a la población civil", señaló Bregg.

Con ella coincidió el representante especial del secretario general de la ONU para Somalia, Augustine Mahiga, quien compareció ante el Consejo de Seguridad mediante una videoconferencia en la que llamó al débil Gobierno Federal de Transición (GFT) somalí a llenar el vacío de poder dejado por Al Shabab en la capital.

"Sin una acción inmediata para llenar el vacío, existe el peligro real de que los señores de la guerra y sus milicias se apresuren a ocupar el lugar dejado por Al Shabab", dijo Mahiga, que reconoció que tanto el GFT como la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) cuentan con pocos recursos para responder a la situación.

Mahiga también señaló que la situación de seguridad es "muy precaria" en la capital, donde quedan incluso algunos remanentes de Al Shabab que pueden iniciar una nueva oleada de ataques terroristas contra la AMISOM, el GFT e incluso los civiles.

Tras el informe de Bragg y Mahiga al Consejo de Seguridad, sus miembros mantuvieron consultas a puerta cerrada.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, aseguró que todos están "muy preocupados por el rápido deterioro de la situación en Somalia" y pidió "el máximo apoyo de la comunidad internacional" al país.

Rice reconoció asimismo que la situación es grave también en todo el Cuerno de África, aunque lamentó que se desconozcan los verdaderos detalles de las penurias que pasan concretamente los habitantes de Eritrea, cuyas autoridades mantienen aislado al país.

"Estamos muy preocupados. Creemos que también hay una situación de hambruna en Eritrea, pero las autoridades han vetado su territorio a las agencias de la ONU y las organizaciones no gubernamentales, por lo que el país es un agujero negro", afirmó.