El presidente afgano dispuso el miércoles por decreto que los tribunales no tienen poder para alterar los resultados electorales, una medida aparentemente destinada a poner fin a meses de incertidumbre sobre la legitimidad del parlamento.

El parlamento afgano había estado en el limbo después que un tribunal especial en junio dispuso la remoción de 62 legisladores aduciendo que habían obtenido sus escaños mediante fraude.

En su decreto, el presidente Hamid Karzai dice que la Comisión Electoral Independiente — que organizó la votación — tiene la autoridad para decidir sobre el recuento de los votos y los resultados. El vocero Siamak Herawi dijo que la comisión evaluará los resultados de la investigación del tribunal a fin de decidir si algún candidato debe ser destituido.

"Con base en el interés nacional, Karzai ha dicho que todos esos documentos y pruebas deben ser entregados a la CEI para que tome una decisión definitiva", dijo Herawi.

Muchos observadores internacionales han dicho que Karzai usaba el tribunal para llenar la legislatura con sus partidarios y los aliados occidentales de la nación dijeron que la remoción solicitada por el tribunal era inconstitucional. Según la ley afgana, solamente la CEI y un organismo revisor de fraude pueden cambiar los resultados.

Las elecciones afganas de septiembre de 2010 estuvieron plagadas de irregularidades e intimidación de votantes. Los revisores de fraude descartaron 1.300.000 votos — casi una cuarta parte del total — por fraude y descalificaron a 19 candidatos victoriosos por engaños.

Aunque el decreto se propone dar una palabra definitiva sobre los resultados electorales, su redacción parecía contradictoria.

El decreto dispone que "las conclusiones legales del tribunal de apelaciones deben ser completadas lo antes posible por la comisión electoral", pero Herawi dijo que esto significa que la comisión debe tomar la decisión definitiva y no que deba hacer cumplir las conclusiones del tribunal.